El presidente keniano William Ruto emitió declaraciones contundentes durante una alocución televisada, ordenando a las fuerzas del orden emplear métodos más agresivos contra los manifestantes. «Cualquiera que vaya a quemar la propiedad de otras personas… debería recibir un disparo en la pierna, e ir al hospital de camino al tribunal», afirmó, añadiendo que «no deberían matar a la persona, pero deberían impactar en las piernas para rompérselas».
Contexto de violencia y represión
Estas declaraciones se producen tras una semana de disturbios que han dejado al menos 31 fallecidos, principalmente en la capital Nairobi donde las fuerzas de seguridad han utilizado gas lacrimógeno, cañones de agua y armas de fuego para dispersar a los manifestantes. Durante los disturbios se registraron saqueos y destrucción de comercios, supermercados y centros médicos.
Origen del conflicto
Las protestas se reactivaron el 9 de junio tras la muerte en custodia de Albert Ojwang, un profesor y bloguero de 31 años arrestado por supuestamente difamar a un alto oficial policial. El informe forense reveló que falleció por «golpes severos, compresión de cuello y trauma de partes blandas», contradiciendo la versión inicial de suicidio.
Antecedentes y descontento social
Este movimiento tiene raíces en las protestas de 2024 contra aumentos fiscales y abusos policiales. La población joven, organizada a través de redes sociales, exige reformas estructurales, empleo y rendición de cuentas gubernamental. La situación económica ha empeorado, con el índice PMI del sector privado registrando en junio su nivel más bajo en un año (48.6), evidenciando contracción económica.
Posición oficial y críticas internacionales
El ministro del Interior, Kipchumba Murkomen, calificó las protestas como «un intento de golpe de Estado» por parte de «anarquistas criminales». Sin embargo, la Comisión Nacional de Derechos Humanos de Kenia reportó que grupos armados con machetes y látigos actuaban junto a la policía. Organismos internacionales como la ONU expresaron preocupación por «violaciones a los derechos humanos», incluyendo la muerte de una menor de 12 años y detenciones de adolescentes.
Desafíos políticos y perspectivas
Las acciones del gobierno erosionan la popularidad de Ruto de cara a su posible reelección en 2027. La población muestra creciente desconfianza hacia la represión policial y la incapacidad de controlar el costo de vida. El mandatario enfrenta un dilema: continuar con la represión o implementar reformas, rendir cuentas y presentar una agenda económica viable para la juventud.
