Desde el palacio apostólico de Castel Gandolfo, el papa León XIV dedicó un reconocimiento particular a una institución educativa peruana durante su tradicional mensaje del Ángelus. El pontífice dirigió un saludo a la comunidad del Colegio San Agustín de Chiclayo, presente en Roma con motivo del Año Santo.
Reconocimiento al Colegio San Agustín
Al concluir la oración mariana, el Papa expresó:
“Saludo a la comunidad pastoral ‘Beato Agustín del Taramo’ del Colegio de San Agustín de Chiclayo, Perú, que también está en Roma para celebrar el Jubileo”
. Este gesto tuvo lugar ante la presencia de fieles reunidos en el recinto castrense, incluyendo a su asistente personal, el sacerdote Edgar Iván Rimaycuna, originario de la misma región peruana.
Vínculo afectivo con Perú
El pontífice, quien posee doble nacionalidad estadounidense y peruana, ha mantenido una conexión constante con Chiclayo, diócesis donde ejerció como obispo antes de su elección el 8 de mayo. Su uso del idioma español en mensajes oficiales refleja el agradecimiento hacia su trayectoria pastoral en tierras andinas.
Entre otras delegaciones internacionales reconocidas tras el Ángelus, se encontraron representantes de Colombia, Polonia, Italia y Francia. La residencia estival papal, ubicada al sur de Roma, retomó su función tradicional después de más de diez años de inactividad durante el pontificado anterior.
Reliquia histórica para Chiclayo
En un anuncio paralelo, el cardenal Carlos Castillo reveló que la diócesis de Chiclayo recibirá un objeto simbólico del cónclave que eligió a León XIV. La carpeta utilizada durante el proceso electoral será entregada el 19 de julio, convirtiéndose en un testimonio histórico para la comunidad educativa.
Durante una ceremonia en Lima, el purpurado explicó:
“El fin de semana, (…) haremos una visita a nuestra hermana diócesis (…), donde vamos a entregar ese documento que trajimos, la carpeta donde hicimos el escrutinio, y vamos a dejarla como reliquia del acontecimiento más bonito que hemos vivido en el último tiempo: la elección de nuestro papa, que tiene gran preocupación siempre por la gente sencilla”
.
El cardenal detalló que cada elector recibió una carpeta roja durante el cónclave:
“A todos se nos entregó para llevar el cómputo de las votaciones. Al final, un cardenal dijo: ‘¿Nos podemos llevarla?’ Y el cardenal secretario de Estado respondió que sí. Entonces todos salimos con esto”
. Inicialmente, el objeto histórico permaneció ubicado en la catedral limeña, a los pies del Santo Toribio de Mogrovejo.
