Rusia evalúa respuesta al ultimátum de Trump
El Kremlin indicó este martes que continúa abierto al diálogo con Ucrania y señaló que requiere «tiempo» para analizar el ultimátum de 50 días impuesto por Donald Trump, quien advirtió a Rusia sobre posibles sanciones si no detiene su operación militar en Ucrania iniciada en 2022.
Dmitri Peskov, portavoz presidencial ruso, manifestó durante su rueda de prensa habitual que «las declaraciones del presidente Trump son muy serias» y que se requiere tiempo para examinarlas y decidir si el mandatario ruso, Vladimir Putin, realizará algún comentario.
Declaraciones de Trump y sus implicaciones
El presidente estadounidense anunció el envío de material militar a Ucrania financiado por aliados europeos de la OTAN, asegurando que Estados Unidos no realizará pagos directos, sino que fabricará el equipo mientras los socios lo abonarán.
Trump expresó su frustración señalando que «estaba decepcionado de Putin» y que esperaba haber alcanzado un acuerdo hace dos meses, aunque reconoció que no se ha concretado.
Condiciones para nuevas negociaciones
El portavoz ruso afirmó que Moscú espera recibir «propuestas de la parte ucraniana» para una tercera ronda de conversaciones, después de que dos intentos previos no arrojaran resultados. «Seguimos dispuestos», aseguró Peskov durante su comparecencia ante medios.
El funcionario criticó que el apoyo militar anunciado por Washington y Bruselas podría interpretarse en Kiev como una señal para prolongar el conflicto, en lugar de incentivar un cese al fuego.
Posición de China y contexto internacional
China reaccionó a las amenazas de Trump indicando que «la coerción o las presiones no pueden resolver los problemas«, según declaraciones del portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Pekín, Lin Jian.
El primer socio comercial de Rusia en 2024 fue China con aproximadamente el 34% de su comercio exterior, seguido por India, Turquía y Bielorrusia, según registros del Servicio Federal de Aduanas ruso.
Marco del conflicto y posiciones enfrentadas
Putin ha reiterado su negativa a aceptar un alto el fuego y mantiene sus exigencias para un acuerdo, incluyendo la renuncia de Ucrania a su posible membresía en la OTAN y la cesión de cuatro regiones ucranianas además de Crimea, anexionada en 2014.
Estas condiciones son rechazadas por Ucrania y sus aliados occidentales, quienes las consideran equivalentes a una rendición incondicional.
«Pensaba que tendríamos un acuerdo hace dos meses, pero parece que no se concreta», dijo el lunes en la Casa Blanca, junto al secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
«Se comprará miles de millones de dólares en equipo militar a Estados Unidos, que se destinará a la OTAN (…) y se distribuirá rápidamente en el campo de batalla», declaró Trump.
