Presiones hídricas internacionales
El país se encuentra en una situación compleja al intentar cubrir obligaciones derivadas del acuerdo bilateral de distribución de recursos hídricos con el vecino del norte. Actualmente, la mayoría de los sistemas de almacenamiento prioritarios operan por debajo de sus niveles óptimos, limitando las opciones de cumplimiento.
Sistemas fronterizos en niveles críticos
Entre los cuerpos de agua que presentan mayor déficit se encuentran las presas binacionales Falcón y La Amistad, que registran apenas el 12% y 23% de su capacidad operativa mínima respectivamente. Estos niveles dificultan su uso para el pago de la deuda establecida en el Tratado Internacional de Aguas.
Alternativas restringidas en el norte del país
Las presas dedicadas al río Conchos también muestran cifras preocupantes. La Boquilla opera al 20%, con 569 hectómetros cúbicos almacenados, mientras que Las Vírgenes alcanza el 36% con 120 hectómetros cúbicos. Estos volúmenes no permiten extraer excedentes según lo estipulado en el Acta 331 del Comité Internacional de Límites y Aguas (CILA).
Opciones extremas y limitadas
El Granero, depósito encargado de acumular el agua destinada al cumplimiento del tratado, apenas almacena 185 hectómetros cúbicos, cifra insuficiente para cubrir los 2,300 hectómetros aún pendientes. Aunque se encuentra al 65% de su capacidad, el volumen disponible resulta escaso para saldar la deuda.
Posibilidad en el río San Juan
El único sistema que ofrece una oportunidad viable es la presa Marte Rodolfo Gómez, que nutre al río San Juan en Tamaulipas. Con un almacenamiento de 726 hectómetros cúbicos, opera al 92% de su capacidad mínima operativa. Esta situación la convierte en la única alternativa real según el marco legal establecido.
Descartan otras opciones
El río Álamo no representa una solución viable debido a que su principal fuente, la presa Las Blancas, únicamente cuenta con 28 hectómetros cúbicos almacenados, equivalente al 32% de su capacidad operativa mínima.
