Luque (Paraguay), 21 de julio de 2025, 9:40 a.m. EDT: Cynthia Orué se convierte en la primera ciudadana paraguaya en pilotear el modelo A-29 Super Tucano dentro de la flota compuesta por seis unidades adquiridas por su nación al fabricante brasileño Embraer en una transacción valorada en 105 millones de dólares.
Ascenso tecnológico y simbólico
La teniente Cynthia Orué, de 32 años, forma parte de un cuarteto de aviadores seleccionados por la Fuerza Aérea Paraguaya (FAP) para trasladar desde Brasil cuatro de las seis aeronaves de combate adquiridas recientemente. La especialista destaca que esta acción constituye un hito significativo tanto para su institución como para el desarrollo de las capacidades defensivas nacionales.
«Veo un futuro bastante prometedor para ellas», afirmó la oficial al reconocer la importancia de incentivar la participación femenina en este ámbito. Actualmente existen 16 mujeres en la historia de Paraguay capacitadas para operar aeronaves militares.
Formación de élite
Orué obtuvo su certificación en el año 2023 tras completar el Curso de Especialización en Aviación de Combate en la Base Aérea de Natal, ubicada en el este de Brasil. Esta preparación le permitió manejar una aeronave equipada con sistemas de armamento para el lanzamiento de cargas explosivas y otros dispositivos técnicos avanzados.
«Fue una preparación diría compleja», reconoció Orué, quien confesó que el día del traslado del A-29 desde Brasil hasta Paraguay «mi corazón latía diferente».
Con experiencia acumulada en 700 horas de vuelo, de las cuales 250 corresponden a aviones de combate, la piloto describe su trayectoria como «algo muy desafiante». Su graduación en 2023 la posiciona como la segunda mujer en alcanzar esta especialidad en Paraguay, superando por 11 años a Yennifer Pedrozo, quien en 2012 se convirtió en pionera al operar un modelo AT-27 Tucano.
Impacto en el género femenino
La aviadora enfatiza que «el compromiso con las demás mujeres es algo bastante grande», al destacar que las nuevas generaciones contarán con «un terreno ya preparado» donde se integrarán como «profesionales de pleno derecho».
«Es un desafío día a día, es una responsabilidad tanto para mí, como para las mujeres que vendrán en el futuro, porque estamos conquistando espacios, de a poco estamos creciendo», indicó.
Desde su ingreso a la Academia Militar en 2011 como una de las 12 mujeres en un grupo de 110 aspirantes, su trayectoria refleja una constante superación. Actualmente se desempeña como única piloto en el Grupo Aerotáctico de la Primera Brigada Aérea en Luque, preparándose para asumir responsabilidades como ‘líder de caza’.
«Soñar pequeño y soñar en grande es gratis, entonces, mejor soñar en grande», concluyó la pionera dirigiéndose a futuras aspirantes en este campo.
