ACAPULCO, Gro., 27 de julio de 2025.- El prelado local Leopoldo González González denunció que la trata de personas representa una de las crisis humanitarias más graves de la actualidad. En sus declaraciones ofrecidas durante la misa dominical, exhortó a la población a enfrentar este fenómeno mediante la participación colectiva, los valores religiosos y la cooperación social.
Trata: una lacra global
El arzobispo señaló que factores como la inestabilidad bélica, la pobreza extrema y los efectos ambientales generan condiciones favorables para la expansión de este crimen. Destacó que la solución requiere acciones coordinadas a nivel internacional y compromiso desde todos los estratos de la sociedad civil.
Alerta por esclavitud contemporánea
En vísperas del Día Mundial contra la Trata de Personas, que se conmemorará el próximo 30 de julio, el religioso reiteró las palabras del Papa Francisco: «Este delito constituye una moderna forma de esclavitud que viola la dignidad de las personas y es un auténtico crimen contra la humanidad». Subrayó que la lucha contra esta práctica debe ir más allá de las denuncias formales, exigiendo un cambio profundo en los paradigmas sociales.
Prevención y acompañamiento
El líder de la iglesia católica en Acapulco advirtió sobre la necesidad de mantenerse alerta ante ofertas laborales sospechosas, especialmente aquellas que prometan beneficios desproporcionados o requieran trasladarse a otros lugares. Promovió la creación de una sociedad protectora mediante estas palabras: «Hemos de ayudar a crear y fortalecer entre nosotros una cultura del cuidado que libere a las víctimas y haga cada vez más difícil que se cometa este delito».
«Evitemos normalizar la violencia», «impulsemos iniciativas que defiendan la dignidad humana» y «escuchemos con empatía a quienes han sufrido este flagelo» fueron los tres mandatos principales que compartió el arzobispo, basados en las enseñanzas del Papa Francisco.
