El Consejo de Distrito de Kembleford organizó un encuentro urgente con la participación del clero local, encabezado por el reverendo Allsworthy, para abordar las acciones de Eugine Bone, líder del aquelarre de los cuervos en Kembleford.
Durante la reunión, el reverendo y uno de los sacerdotes mostraron preocupación por una entrevista concedida por Bone a una publicación, en la que desmintió que los aquelarres sean pretexto para celebrar encuentros sexuales, asegurando que las prácticas incluyen “beber, bailar y practicar magia”. Aunque más adelante reveló que estas ceremonias se llevan a cabo sin vestimenta.
Polémica por la desnudez ritual
Ciertos participantes del encuentro calificaron la desnudez como un “pecado”, pero el padre Brown matizó que eso no implica necesariamente un “delito”.
El reverendo Allsworthy expresó públicamente su descontento, indicando que no quiere individuos como Bone en su territorio. Un sacerdote veterano del consejo reforzó esta postura, considerando que “son hechiceros involucrados en ritos diabólicos”. El padre Brown contrarrestó: “Los confunden con satánicos”, y añadió que, a su juicio, la brujería es “un sendero espiritual, fundamentado en la naturaleza y el ciclo de las estaciones”.
Diferencias doctrinales
Allsworthy mantiene una postura contraria, afirmando que “la brujería afecta nuestra reputación y pone en peligro a nuestros fieles”. La visión abierta del padre Brown genera dificultades para el consejo, que necesita un acuerdo unánime entre los asistentes para limitar la influencia de Eugine y sus seguidores.
No obstante, el padre Brown se niega a tomar una decisión sin antes estudiar detalladamente el caso del sumo sacerdote.
