Triple amenaza azota al sector ganadero nacional
El gusano barrenador, la sequía prolongada y las restricciones en la exportación hacia Estados Unidos han generado una situación crítica para los ganaderos de México. Esta triple amenaza ha obligado a los productores a buscar alternativas en el mercado interno para mantener sus operaciones.
La prohibición impuesta por Estados Unidos en julio a causa del gusano barrenador, sumada a la sequía de dos años que afecta al país, han generado pérdidas significativas en el sector. Esta no es la primera suspensión de exportaciones, sino la tercera en menos de ocho meses.
Historia de resistencia en Sonora
Martín Ibarra Vargas, ganadero de Sonora, representa una generación de productores que han enfrentado distintos retos climáticos y ahora una plaga inesperada. Lo que parecía ser una recuperación tras la sequía se truncó con la detección del gusano barrenador.
«Estamos contrarreloj», expresó Ibarra Vargas, quien ha tenido que diversificar sus ingresos con actividades como la apicultura y la venta de leche, ya que la exportación de ganado vivo, su principal fuente de ingresos, se ha visto severamente restringida.
Estrategias de adaptación en el norte del país
Ante la imposibilidad de exportar, los ganaderos de Sonora han optado por fortalecer el mercado local. Esto incluye la creación de carnicerías especializadas que comercializan carne de alta calidad. El estado, segundo exportador del país, ha vendido más de 35,000 cabezas de ganado en el mercado interno en los últimos dos meses.
Según la Unión Ganadera Regional de Sonora, esta estrategia de mercado local ha significado una reducción del 35% en los ingresos. La firma Grupo Consultor de Mercados Agrícolas estima que los productores pierden entre 25 y 30% por cabeza comercializada en México en comparación con las exportaciones.
Impacto en la producción nacional
La sequía ha afectado principalmente a estados como Chihuahua, Sonora, Durango, Tamaulipas y Coahuila, responsables de la mayor parte de las exportaciones ganaderas del país. En 2024, esta situación generó una disminución del 2% en los inventarios de ganado y una caída del 4.6% en la producción de carne, según explicó Juan Carlos Anaya, director de GCMA.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos ha calificado al gusano barrenador como una «plaga letal» que representa una amenaza para la industria ganadera, la economía y la cadena de suministro de alimentos. Esta larva de la mosca Cochliomyia hominivorax puede infectar tejidos de animales de sangre caliente, causando lesiones potencialmente mortales.
Medidas de contención y perspectivas inciertas
Como parte de la estrategia para combatir esta plaga, Estados Unidos planea producir miles de millones de moscas estériles que serán liberadas en México y el sur de Texas. El objetivo es que estos machos estériles se apareen con hembras y no produzcan descendencia, controlando así la población de esta mosca peligrosa.
Las restricciones afectan no solo al ganado bovino, sino también a caballos y bisontes. El año pasado, la exportación de ganado generó 1,200 millones de dólares para México, pero en lo que va de 2025, los envíos han sido menos de la mitad de lo habitual.
Para Ibarra Vargas y muchos otros ganaderos, la situación es compleja. Con deudas acumuladas por la sequía y sin garantías de recuperación, muchos se preguntan cuánto tiempo podrán sostener sus operaciones en medio de esta crisis multifacética.
