Decisión judicial sobre Lyle Menéndez
El viernes, el Departamento de Correccionales y Rehabilitación de California informó sobre la negación de la libertad condicional a Lyle Menéndez. Este fue condenado junto con su hermano Erik por el homicidio de sus progenitores en 1989 en Beverly Hills. La audiencia, que se prolongó más de 11 horas, concluyó que Lyle, de 57 años, representa un riesgo para la seguridad pública.
El acusado asistió a la audiencia mediante videoconferencia desde un establecimiento penitenciario en San Diego. La comisaria Julie Garland destacó la naturaleza cruel de los asesinatos y los esfuerzos de Lyle para ocultar su implicación, como factores decisivos en la denegación.
Historial delictivo y nueva oportunidad
Erik Menéndez, de 54 años, también fue rechazado en una audiencia de 10 horas el jueves anterior. Ambos podrán volver a solicitar la libertad condicional en tres años. Los hermanos, que han estado detenidos desde marzo de 1990, fueron condenados originalmente en julio de 1996 a dos cadenas perpetuas consecutivas sin posibilidad de libertad condicional.
En mayo, sus condenas fueron modificadas a cadena perpetua con posibilidad de libertad condicional tras cumplir 50 años, gracias a la ley de delincuencia juvenil de California, que se aplica a personas menores de 26 años en el momento del delito.
Motivaciones y reacciones
Durante el proceso judicial, los hermanos admitieron haber matado a sus padres, José y Kitty Menéndez, con escopetas del calibre 12 mientras veían la televisión. Alegaron haber actuado en defensa propia debido a abusos sexuales por parte de su padre y emocionales por parte de su madre. La fiscalía, sin embargo, sostuvo que los asesinatos fueron motivados por el deseo de heredar la fortuna familiar.
En su declaración final, Lyle expresó su arrepentimiento:
«Estoy profundamente arrepentido de quién fui (…) por el daño que todos han soportado»
. A pesar de esto, Garland señaló que persisten rasgos de personalidad antisocial en su comportamiento, como el engaño y la minimización de su participación en el crimen.
Incumplimiento de normas penitenciarias
Los comisionados también enfatizaron el uso repetido de teléfonos móviles de contrabando por parte de los hermanos, lo que viola las normas de la institución.
«Las personas encarceladas que infringen las normas tienen más probabilidades de infringirlas en la sociedad»
, afirmó Garland. Varios familiares intervinieron en apoyo a su liberación, destacando los beneficios para la recuperación familiar.
