El martes 27 de agosto, el vicepresidente y ministro de Desarrollo de Brasil, Geraldo Alckmin, arribó a la Ciudad de México escoltado por un grupo amplio de representantes del sector privado. El objetivo de la misión es reforzar los vínculos económicos bilaterales en un contexto marcado por las medidas arancelarias impuestas por Estados Unidos. La recepción oficial fue encabezada por el canciller mexicano Juan Ramón de la Fuente.
Agenda intensa de reuniones y foros empresariales
Según declaraciones de De la Fuente, «Alckmin realiza una visita de trabajo de dos días en nuestro país, en seguimiento al encuentro que sostuvieron la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, durante la reunión del G7 en Canadá». Durante su estancia, el vicepresidente brasileño sostendrá conversaciones con miembros del gabinete federal, asistirá a una sesión protocolaria en el Senado y participará en encuentros con líderes de empresas mexicanas y brasileñas.
La agenda incluye foros donde interactuarán aproximadamente 250 empresarios de ambas naciones. Además, está previsto que Alckmin sea recibido personalmente por la presidenta Sheinbaum el jueves. El vicepresidente también firmó un Memorando de Cooperación Agroalimentaria con el secretario de Agricultura mexicano, Julio Berdegué, enfocado en ciencia, sostenibilidad y agricultura familiar.
Contexto económico y diplomático
Las acciones forman parte de estrategias conjuntas de México y Brasil para expandir y diversificar sus transacciones comerciales con el propósito de mitigar impactos negativos derivados de las políticas arancelarias del presidente estadounidense Donald Trump. En 2024, el intercambio comercial entre ambos países, las potencias económicas más grandes de América Latina, alcanzó los 13,600 millones de dólares, favoreciendo a Brasil, cuyas exportaciones al mercado mexicano llegaron a 7,800 millones de dólares.
La comitiva brasileña está integrada por los ministros de Agricultura, Carlos Fávaro, y Planificación, Simone Tebet, así como por la viceministra de Relaciones Exteriores, María Laura da Rocha, y ejecutivos de empresas y organismos gubernamentales.
