Esperanza de reanudación cercana
Álvaro Bustillos, representante de la Unión Ganadera Regional de Chihuahua, ha manifestado que el cese en el traslado de ganado mexicano a Estados Unidos derivado del gusano barrenador está avanzando hacia una solución inminente. Se estima que el problema podría resolverse en aproximadamente sesenta días.
Impacto en el comercio ganadero
El cierre fronterizo ha dejado estancadas alrededor de 700 mil reses mexicanas. Esta interrupción se originó tras detectar un nuevo caso de la plaga en Veracruz, lo que llevó al Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) a cerrar el paso el 9 de julio pasado. La medida, aplicada apenas tres días después de la reapertura, ha generado preocupación entre los productores.
Esfuerzo binacional para controlar la plaga
Para combatir la propagación del gusano barrenador, México y Estados Unidos han acordado modernizar la planta de producción de moscas estériles en Chiapas. El proyecto tiene un costo aproximado de 51 millones de dólares, con una contribución de 21 millones por parte de Estados Unidos.
Declaraciones de productores afectados
Javier Meléndez Cardona, ganadero de Samalayuca, Chihuahua, expresó: «México ha cumplido con todas las normas de sanidad e inocuidad. Se habla de la posibilidad de que se abra en un par de meses, ojalá, estamos esperanzados a eso, porque ya necesitamos que haya ese flujo de exportación para que pueda de alguna manera respirar la ganadería chihuahuense».
Repercusiones económicas en la región
José Alfonso Prieto Rodríguez, encargado de un establo fronterizo, destacó que esta situación representa una afectación significativa para Chihuahua, considerado uno de los principales exportadores del país: «Sí, pues muy lamentable verdad para la ganadería de Chihuahua porque nuestro estado sabemos que es de los principales exportadores a Estados Unidos y entonces es una cadenita que afecta a todos los productores y a muchas familias».
Diálogo entre autoridades de ambos países
El tema fue abordado durante la reciente visita del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien se reunió con la presidenta Claudia Sheinbaum y el canciller Juan Ramón de la Fuente. La discusión incluyó estrategias para resolver esta crisis sanitaria y comercial.
