La administración del agua en Chihuahua enfrentó un reto significativo durante el verano, no solo por el calor extremo, sino principalmente por la gran cantidad de cortes de energía que impactaron en la operación de los pozos de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS). Alan Falomir, director del organismo, reveló que en junio se registraron más de 600 fallos en el suministro eléctrico.
Problemas técnicos prolongan el impacto de los apagones
El director de la JMAS explicó que los apagones no son generados por fallas internas, sino que se originan en las zonas donde están ubicados los pozos, relacionados con deficiencias en la infraestructura de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). «Seguimos teniendo apagones de manera generalizada, en otras ocasiones sectorizados en algunas zonas, pero aún persisten esos cortes intermitentes y prolongados. El problema no es tanto que CFE no atienda, porque lo hacen de manera rápida y prioritaria; el problema es que, para cuando se restablece la energía, el daño ya está hecho», indicó.
El reinicio de los pozos no es inmediato como ocurre en un hogar, ya que requiere de un proceso técnico escalonado. «No es posible encenderlos de manera inmediata; por cuestiones técnicas y de potencia debe hacerse de manera escalonada, uno por uno, lo que retrasa la recuperación del servicio», detalló Falomir.
Impacto en el abasto de agua y coordinación con CFE
Fortunadamente, los apagones no generaron escasez severa en esta temporada, debido a la baja demanda de agua, aunque cada interrupción causó una disminución en la extracción del recurso. «En Chihuahua casi toda el agua potable proviene del subsuelo, y al dejar de extraerla por los paros eléctricos, inevitablemente se generan problemas en algunas zonas de la ciudad», advirtió.
El funcionario descartó pérdidas económicas importantes, exceptuando el desgaste en equipos específicos como bombas. «Monetariamente no es el problema; el verdadero impacto es la reducción temporal en el suministro», aclaró.
La comunicación con la Comisión Federal de Electricidad es constante, aunque no hay un diagnóstico claro sobre las causas de los fallos. «La propia CFE nos dice que no es un tema directo de ellos, sino de la infraestructura con la que cuentan: postes, cableados viejos, problemas que se agravan con el viento o las altas temperaturas», señaló.
Expectativa de mejoras en coordinación
Un cambio en la dirección de la CFE en Chihuahua genera optimismo sobre una posible mejora en la colaboración entre instituciones. Sin embargo, Falomir enfatizó que sin una solución estructural a los problemas eléctricos, los cortes continuarán afectando el suministro de agua a la ciudad.
