La gobernadora de Oregon, Tina Kotek, denunció públicamente un abuso de poder por parte del presidente estadounidense al movilizar personal militar hacia Portland, asegurando que las autoridades locales están capacitadas para garantizar la seguridad.
“No hay insurrección. Es una urbe estadounidense. No necesitamos ninguna intervención. Este no es un objetivo militar”
, sostuvo la funcionaria, quien comunicó directamente su desacuerdo al mandatario.
Acciones de protesta y medidas legales
California se convirtió en el primer estado en implementar políticas oficiales que limitan las operaciones de agentes migratorios federales. En distintas ciudades como Chicago y Nueva York surgieron movilizaciones donde participantes enfrentaron a personal federal no identificado, resultando en múltiples arrestos durante ocupaciones de oficinas y accesos de ICE.
La administración Trump justifica su estrategia militarizada contra ciudades gobernadas por demócratas citando protestas y acciones de desobediencia civil.
“Autorizamos todas las tropas necesarias para proteger un Portland devastado por la guerra y todas las instalaciones de ICE bajo ataque de Antifa y otros terroristas domésticos”
, publicó el presidente en su red social oficial.
Denuncias por métodos de operación
Organizaciones de defensa de derechos humanos han señalado irregularidades en los procedimientos de agentes federales, incluyendo operaciones encubiertas sin identificación oficial, ingresos ilegales a domicilios y centros laborales, y detenciones sin información sobre el destino de los arrestados, calificadas como
“desapariciones”
en múltiples casos.
Manifestaciones no violentas continúan expandiéndose con participación de representantes políticos y líderes religiosos. En Manhattan, cientos de activistas bloquearon accesos a instalaciones federales, mientras otros realizaban protestas sentadas en niveles superiores del edificio. La consigna
“Los inmigrantes son bienvenidos a Nueva York”
se escuchó durante marchas multitudinarias.
Iniciativas comunitarias y respaldo internacional
Redes locales han establecido sistemas de protección que van desde alertas sobre presencia de agentes hasta asistencia en necesidades básicas y cuidado infantil para familias temerosas. En Boston, residentes utilizaron tambores y megáfonos para perturbar el descanso de personal migratorio alojado en un hotel.
En Iowa, activistas denunciaron la violencia empleada durante un arresto en un mercado local. En Florida, líderes religiosos y representantes de Amnistía Internacional realizaron vigilias frente a un centro de detención conocido como Alcatraz de los caimanes, donde
“la crueldad y el caos operan por diseño”
, según declaraciones de Noelle Damico.
Organizaciones nacionales emitieron una carta colectiva al Congreso denunciando
“la agenda de detención y deportación masiva de Trump”
, señalando un plan para ampliar la capacidad de detención a 100 mil personas simultáneamente. Gobiernos estatales y locales implementan medidas de protección como la recién aprobada en California bajo la administración de Gavin Newsom.
