Ubicación y propósito original de la instalación
El centro penitenciario Saharonim, ubicado en Ketziot, en el desierto del Néguev cerca de la frontera egipcia, fue inaugurado en 2007 inicialmente como prisión y posteriormente incorporó una sección especializada para contener a trabajadores migrantes sin documentos, principalmente provenientes de África. Según información proporcionada por el Servicio Penitenciario de Israel, su construcción respondió a la necesidad de controlar el flujo de personas que ingresaban ilegalmente al país a través de Egipto, siendo los principales grupos originarios de Eritrea, Sudán y otros países africanos.
“Fue construido para inmigrantes, cuando Israel intentó detener a quienes llegaban al país para trabajar”, explicó Gonen Ben Itzhak, abogado que representa a nueve ciudadanos italianos detenidos en la flotilla con destino a Gaza.
Destino actual de los tripulantes de la flotilla
De los 473 tripulantes de la Global Sumud Flotilla, la mayoría fue trasladada a este complejo, donde están enfrentando audiencias judiciales para definir si continuarán detenidos o serán liberados bajo fianza con vistas a su expulsión del país. El equipo legal de los detenidos denunció que las primeras vistas se llevaron a cabo sin presencia de representantes legales, considerando “una violación al derecho a la defensa” dicha situación.
El letrado destacó que la elección de Saharonim como lugar de contención obedece a motivos “logísticos”, ya que “está muy lejos, es muy difícil llegar”. Además, mencionó que en ocasiones anteriores cuando se interceptaron flotillas similares, los detenidos también fueron enviados a esta ubicación.
Condiciones y críticas al sistema de detención
El abogado no negó que las condiciones generales en los centros bajo la gestión del ministro Ben Gvir sean “deplorables”, aunque precisó que no son particularmente peores en Saharonim comparadas con otras instalaciones del país. La infraestructura ha enfrentado cuestionamientos por problemas de sobrepoblación y falta de espacios suficientes, situación reconocida públicamente por el Comité Especial para Trabajadores Extranjeros de la Knéset durante una inspección en diciembre de 2024, donde destacaron “la falta de lugares en los centros de detención y residencia para infiltrados y trabajadores extranjeros en situación irregular”.
