El valor del dólar estadounidense experimentó un alza al comenzar las operaciones del jueves 9 de octubre de 2025 en México, cotizándose en promedio en 18.35 pesos por unidad, frente al cierre previo de 18.32 pesos. Pese a este incremento, la moneda norteamericana no alcanzó el máximo de apertura del día anterior, que había sido de 18.37 pesos.
Según un informe de Monex, la depreciación del peso se relaciona directamente con el aumento de la inflación en el país, aunque la cifra registrada estuvo por debajo de las expectativas del mercado. Asimismo, el comportamiento del tipo de cambio responde a las últimas indicaciones de la Reserva Federal (FED) sobre futuros recortes en su tasa de interés, lo cual ha influido en la dinámica cambiaria regional.
Incremento en precios por debajo de lo anticipado
La inflación anual en México alcanzó el 3.76% en septiembre, frente al 3.57% del mes previo, ubicándose ligeramente por debajo del pronóstico de consenso, que esperaba un 3.79%. A nivel mensual, los precios subieron 0.23%, también por debajo del 0.27% esperado por los analistas.
El índice subyacente, que elimina artículos con alta volatilidad, se incrementó al 4.28% interanual desde el 4.23% anterior, mientras que el no subyacente escaló al 2.02%, tras registrar previamente 1.38%. Estos datos serán clave para el análisis de las minutas del Banco de México (Banxico) correspondientes a la reunión del 25 de septiembre, las cuales estarán bajo escrutinio del mercado financiero.
FED apunta a recortes moderados
Las minutas del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) revelaron que los miembros del organismo respaldan más recortes al rango objetivo de los fondos federales durante el resto del año. Sin embargo, la mayoría de los participantes subrayó la necesidad de mantener un enfoque cauteloso, lo que ha contenido las apuestas por movimientos más agresivos en las tasas de interés.
Este entorno ha impulsado al dólar frente a sus principales rivales, a pesar de que en la última semana la moneda mexicana haya mostrado cierta fortaleza, con una baja acumulada del 0.29%. En el último año, el peso ha registrado una apreciación del 9.55% frente al dólar. No obstante, la volatilidad semanal ha sido del 10.41%, lo que indica un comportamiento relativamente más estable en comparación con períodos anteriores.
México mantiene atractivo entre mercados emergentes
De acuerdo con el análisis de Grupo Bursátil Mexicano (GBM), el país se posiciona con relativa fortaleza frente a otras economías emergentes, a pesar del contexto de incertidumbre global. La percepción de un manejo económico más equilibrado ha fortalecido la imagen de México entre los inversionistas internacionales, que lo consideran uno de los destinos preferidos en América Latina.
El comercio con Estados Unidos sigue siendo un eje clave. Aunque la reconfiguración del comercio mundial ha beneficiado al país, la reciente advertencia de imponer aranceles del 30% a productos mexicanos y europeos —sin contar los aranceles sectoriales, como el 25% al sector automotriz— ha reactivado las preocupaciones en los mercados financieros.
Oportunidades y riesgos para la economía mexicana
La próxima revisión del T-MEC adquiere especial importancia estratégica. Si bien el proceso formal aún no se ha iniciado, una renegociación exitosa podría generar mayor certidumbre para las inversiones relacionadas con el nearshoring, consolidando a México como un centro clave en la relocalización de cadenas productivas.
GBM proyecta un crecimiento económico limitado para el año, con una estimación del 0.5%, aunque anticipa una mejora en el segundo semestre. Sectores como consumo, tecnología, salud y fintech muestran resiliencia y podrían acelerarse gracias a la recuperación de la confianza del consumidor, un tipo de cambio favorable, la digitalización empresarial y el uso de inteligencia artificial.
El impulso a la inversión podría provenir de iniciativas como el “Plan México” y de la tendencia a la baja en las tasas de interés. Sin embargo, persisten desafíos estructurales: la creación de empleo formal ha desacelerado y la subocupación ha aumentado, afectando la capacidad del mercado laboral. Además, los flujos de remesas, aunque altos, podrían verse afectados por posibles cambios en la política migratoria de Estados Unidos, configurando un entorno de volatilidad externa y ajustes internos hacia el cierre de 2025.
