Un deportista profesional extranjero fue interceptado por agentes de la gendarmería en el norte de Francia tras registrarse una conducción extremadamente riesgosa en la autopista A131, cerca de Rogerville. El hecho tuvo lugar el martes 7 de octubre, en las últimas horas de la tarde, cuando elementos de la brigada motorizada de Saint-Romain-de-Colbosc detectaron un vehículo de alquiler desplazándose a una velocidad de 224 kilómetros por hora, muy por encima del límite permitido de 130 km/h en esa vialidad.
El automóvil, un Mercedes con más de 400 caballos de fuerza, llamó inmediatamente la atención de las autoridades por su alto rendimiento y por la peligrosa velocidad a la que transitaba. Tras una maniobra de intercepción, los oficiales confirmaron que al volante se encontraba un futbolista de aproximadamente treinta años, activo en un club fuera del continente europeo.
Identidad oculta y permiso cancelado
La sorpresa para los agentes se acentuó al revisar la documentación del conductor, ya que descubrieron que su carnet de conducir había sido cancelado previamente, por lo que carecía de autorización legal para manejar. El jugador argumentó que se encontraba bajo presión por necesidad de llegar a tiempo al aeropuerto, con el fin de abordar un vuelo internacional hacia el país donde se ubica su club.
El procedimiento policial se llevó a cabo sin altercados. Tras un interrogatorio en el lugar que duró cerca de una hora, el deportista fue dejado en libertad y se retiró del sitio en un taxi. Hasta el momento, no se ha confirmado si logró tomar su vuelo.
Consecuencias legales inminentes
La vía en la que ocurrió el incidente, la A131, es una de las más transitadas de la región de Sena Marítimo, conectando zonas industriales y portuarias clave, lo que agrava aún más la gravedad de la infracción. El caso fue turnado a las instancias judiciales francesas, donde el futbolista enfrentará cargos por dos delitos: conducir sin licencia vigente y superar en más de 90 km/h el límite establecido.
Estas faltas pueden derivar en sanciones severas, incluyendo multas elevadas, inhabilitación definitiva para conducir en territorio francés o incluso pena de prisión. Hasta ahora, ni el club del jugador ni las autoridades han revelado su identidad, debido a que la investigación aún está en curso.
«Este tipo de comportamiento, más allá de la notoriedad del infractor, no será tolerado»
Según declararon las autoridades locales a AutoNews, actitudes como esta ponen en peligro la integridad de otros usuarios de la vía y evidencian una clara ausencia de responsabilidad. El caso pone sobre la mesa la necesidad de cumplir con las normas viales, incluso bajo presión de compromisos profesionales. En este caso, la urgencia por regresar a sus actividades podría traer consecuencias mucho más graves que una simple tardanza.
