La Dirección de Monitoreo Atmosférico de la Ciudad de México dio a conocer su más reciente evaluación sobre la calidad del aire en la capital y su zona conurbada con el Estado de México, correspondiente al corte de las 15:00 horas del 12 de octubre. Según el informe, las condiciones atmosféricas se clasifican como «Aceptable», lo que implica un riesgo para la salud de nivel «Moderado», especialmente para personas pertenecientes a grupos sensibles.
Estas personas incluyen niños, adultos mayores, individuos con enfermedades respiratorias o cardiovasculares, personas con desnutrición y quienes realizan actividades al aire libre, como ciclistas o trabajadores en exteriores. Ante este escenario, las autoridades recomiendan que los integrantes de estos grupos limiten los esfuerzos físicos prolongados o intensos en espacios abiertos.
Condiciones de exposición solar y recomendaciones
En cuanto a la radiación ultravioleta, se registró un índice de 4, lo que se considera un nivel que «necesita protección». Frente a esta situación, se exhorta a la población a tomar medidas preventivas al salir al exterior, particularmente aquellas personas con piel sensible. Las indicaciones oficiales incluyen el uso de sombrero, gafas con filtro UV y la aplicación de protector solar con un factor de protección mayor a 30.
«Toma precauciones, si te expones al sol y tu piel es sensible, usa sombrero y gafas con filtro UV, aplica un protector solar con FPS 30+»
Resultados por estaciones de monitoreo en CDMX y Estado de México
En la Ciudad de México, la red de monitoreo cuenta con 16 estaciones distribuidas en diferentes alcaldías. Al momento del reporte, los niveles de calidad del aire variaron: Tlalpan (AJM), Venustiano Carranza (MER), Miguel Hidalgo (MGH), Álvaro Obregón (PED) y Cuauhtémoc (HGM) presentaron calidad «Buena». Por su parte, Azcapotzalco (CAM), Coyoacán (CCA), Coyoacán (UAX) e Iztapalapa (UIZ) se reportaron como «Aceptable».
Algunas estaciones se encontraban sin datos disponibles o en mantenimiento: Benito Juárez (BJU), Cuajimalpa (CUA), Gustavo A. Madero (GAM), Iztacalco (IZT), Cuajimalpa (SFE), Iztapalapa (SAC), Tláhuac (TAH) y uno de los puntos en Coyoacán (UAX).
En el Estado de México, las 13 estaciones reportaron los siguientes resultados: Atizapán (ATI), Cuautitlán Izcalli (CUT), Ecatepec (LLA), Anexo de Tlalnepantla (LPR), Tlalnepantla (TLA), Tultitlán (TLI), Coacalco (VIF) y Naucalpan (FAC) mostraron calidad del aire «Buena», mientras que TLA registró nivel «Aceptable». Por otro lado, Chalco (CHO), Nezahualcóyotl (FAR), Nezahualcóyotl (NEZ), Ecatepec (SAG), Ecatepec (XAL) y uno en Tlalnepantla (LPR) no presentaron datos debido a mantenimiento o fallas técnicas.
Es importante señalar que algunos municipios y alcaldías poseen más de una estación de monitoreo, por lo que aparecen repetidos en el listado con diferentes códigos.
Criterios oficiales para la clasificación del aire
El sistema de evaluación atmosférico divide la calidad del aire en cinco niveles, identificados por colores. El más favorable es «Bueno» (verde), en el que el riesgo para la salud es mínimo, permitiéndose actividades al aire libre sin restricciones.
El nivel «Aceptable» (amarillo) implica que personas sensibles podrían experimentar molestias respiratorias, agravamiento de enfermedades pulmonares o cardiacas y sensibilidad en adultos mayores. En este caso, se sugiere que este grupo reduzca actividades físicas intensas al exterior.
El índice «Malo» (naranja) representa un incremento considerable en la aparición de síntomas respiratorios en personas vulnerables, así como una disminución en la tolerancia a la actividad física en pacientes con patologías respiratorias o cardiacas. También se eleva el riesgo de muertes prematuras en estos casos.
En el nivel «Muy Malo» (rojo), los síntomas respiratorios se acentúan en personas sensibles y con enfermedades pulmonares, al tiempo que surgen síntomas cardiovasculares como dolor precordial en pacientes cardíacos. El riesgo de mortalidad prematura aumenta de forma significativa.
El grado más crítico es «Extremadamente Malo» (morado), donde se presenta un incremento notable de síntomas severos en la población general, afectaciones respiratorias graves en grupos sensibles, agravamiento de enfermedades pulmonares y cardiovasculares, y un alto riesgo de fallecimientos prematuros en quienes padecen alteraciones cardíacas o pulmonares.
