Comerciantes y personas que transitan diariamente por los pasos subterráneos de la calzada de Tlalpan han expresado su alarma ante las pésimas condiciones en que se encuentran estos espacios. Vandalismo, fallas eléctricas, humedad en techos y muros, así como ausencia de iluminación, caracterizan el estado de abandono de estos cruces, utilizados cotidianamente por cientos de peatones y vendedores ambulantes.
Peligros y abandono en los pasos subterráneos
Durante un recorrido, se constató que varios de estos túneles presentan graves daños estructurales. En el ubicado en la calle Normandía, en la alcaldía Benito Juárez, predomina un fuerte olor a orina, más de dos decenas de locales permanecen cerrados, las paredes están cubiertas de grafiti y se observan escombros como plásticos y ladrillos quemados esparcidos por el suelo. Vecinos refieren que el lugar ha sido olvidado desde que falleció el último comerciante que operaba ahí.
Locatarios aseguraron que los pasos no han recibido mantenimiento en al menos tres décadas. Las escaleras de concreto, en mal estado, representan un riesgo, especialmente en temporada de lluvias, cuando se producen caídas, principalmente entre adultos mayores. En episodios de inundación, los mismos vendedores deben hacer esfuerzos por desalojar el agua con sus propios medios.
Delincuencia y falta de seguridad
Las condiciones inseguras también han permitido que estos espacios sean utilizados por delincuentes como rutas de escape durante persecuciones policiales.
«ya hemos visto cómo pasan corriendo aventando todo lo que está a su paso»
, denunciaron comerciantes, quienes destacaron la vulnerabilidad que viven al operar en zonas con escasa vigilancia.
Por razones de seguridad, los establecimientos dentro de los pasos cierran obligatoriamente a las 10 de la noche, tanto para proteger su mercancía como su integridad física.
Proyectos de rehabilitación y reubicación de comerciantes
Ante esta situación, las autoridades capitalinas anunciaron la rehabilitación de 34 pasos a desnivel en la calzada de Tlalpan. La primera etapa del plan contempla la intervención entre la plaza Tlaxcoaque y la estación Chabacano de la línea 2 del Metro. Comerciantes que llevan más de 15 años operando en esa zona informaron que cuentan con un mes para desalojar sus puestos debido a la construcción de la calzada flotante, aunque se les ha prometido que podrán regresar tras la rehabilitación.
Algunos vendedores han solicitado que, una vez reubicados, no se les cobre renta por sus espacios. Por su parte, Alejandro, reparador de mochilas en la colonia Nativitas, señaló que continúan las negociaciones con las autoridades sobre el destino de sus locales. Respecto a los trabajos,
«serán escaleras prácticamente y de interior nada»
, indicó, citando información proporcionada por funcionarios.
