El próximo Mundial en Norteamérica se perfila como el torneo más costoso de la historia, con precios de entradas que han generado críticas generalizadas entre los aficionados. La fase inicial de preventa reveló montos que superan con creces cualquier expectativa, especialmente en partidos clave como la final, cuya boleta más privilegiada podría alcanzar los 6370 dólares.
Millones de fanáticos, pocas oportunidades
Más de 4,5 millones de personas participaron en la primera etapa de sorteo para adquirir boletos, pero solo un millón lograron acceder a la posibilidad de compra. La mayoría recibió notificaciones negativas, informándoles que su registro no fue exitoso. Este proceso, basado en un sistema de lotería digital, dejó a muchos seguidores frustrados tras largas esperas en plataformas virtuales que, al final, no ofrecieron opciones económicas.
La FIFA celebró el alto volumen de solicitudes como un éxito, pero los fanáticos enfrentaron una realidad distinta: las entradas más asequibles, anunciadas desde 60 dólares, prácticamente no estuvieron disponibles durante la preventa. En la mayoría de los estadios, estas localidades ya no aparecían en el sistema cuando los usuarios lograban acceder a su turno.
Desigualdad en los precios y categorías
Los costos varían significativamente según el país y el estadio. En México, el partido inaugural en el Estadio Azteca tendrá boletos preferenciales a 1825 dólares. En Toronto, el primer juego canadiense tendrá entradas de categoría 1 a 1745 dólares. En el SoFi Stadium de Los Ángeles, el mismo tipo de entrada sube a 2735 dólares.
Lo más llamativo es el precio para la final en el MetLife Stadium de Nueva Jersey: 6370 dólares por la mejor ubicación. Incluso la entrada más económica para ese partido ronda los 2030 dólares. A partir de cuartos de final, no habrá boletos de categoría 1 por debajo de los 1000 dólares, y las más baratas de categoría 4 en Boston y Kansas City costarán 275 dólares.
Un modelo dinámico bajo fuego
La FIFA ha implementado un sistema de precios variables, basado en la oferta y la demanda, similar al utilizado en el Mundial de Clubes 2025. Ese torneo mostró fluctuaciones extremas: entradas que bajaron de 349 a 47 dólares por falta de interés. Sin embargo, en un Mundial de selecciones, la demanda es mucho mayor, lo que impide cualquier descuento significativo.
«El modelo de precios adoptado generalmente refleja la práctica de mercado existente y en desarrollo en nuestros coanfitriones para los principales eventos deportivos y de entretenimiento, incluido el fútbol»
Este fue el argumento de la FIFA en un comunicado enviado a ‘The Athletic’. Aunque defienden la accesibilidad inicial con precios desde 60 dólares, la práctica demostró que esas entradas son escasas o inexistentes en estadios clave.
Paquetes de lujo y exclusión de aficionados comunes
Además de las entradas individuales, la FIFA ofrece paquetes de hospitalidad premium, que incluyen experiencias de lujo y seguimiento de selecciones durante varias fases del torneo. En Dallas, estos paquetes arrancan en 23.700 dólares por persona. Si se incluye la final en Nueva Jersey, pueden alcanzar los 73.000 dólares.
Este enfoque ha sido criticado por figuras del fútbol como Andy Kohlberg, propietario del Mallorca, quien advirtió sobre el riesgo de alejar a la base de aficionados leales.
«Tienes que atender al aficionado común y al mismo tiempo proporcionar una experiencia elevada para las personas que quieren pagar por eso»
«No puedes mezclarlos demasiado con precios de entradas tan altos en promedio y alienar a la base principal de aficionados, que en términos de números es mucho mayor»
Ubicaciones engañosas y falta de accesibilidad
Un aspecto controversial es la categorización de las localidades. Tradicionalmente, las graderías detrás de las porterías, con visibilidad limitada, se ofrecen a precios más bajos. Sin embargo, en este Mundial, esas zonas han sido clasificadas como categoría 1 en varios estadios, incluyendo el Hard Rock Stadium de Miami, lo que las convierte en las más caras pese a su calidad visual inferior.
Los aficionados de selecciones como Estados Unidos pagarán más de 800 dólares por entradas preferenciales en su tercer partido de grupo. Los seguidores de Canadá desembolsarán 475 dólares y los de México 535 dólares por el mismo encuentro.
Costos totales y desplazamientos
Thomas Concannon, miembro de una asociación de hinchas ingleses, señaló que el costo total para adquirir entradas de categoría 4 en todos los partidos de su selección suma 3180 dólares, más del doble que en Qatar 2022. Además, el desafío logístico es enorme: seguir a una selección puede implicar vuelos entre costas o incluso entre países, ya que no existe una red ferroviaria comparable a la europea.
Este panorama corresponde solo a la fase de preventa. Cuando se abra el mercado secundario, la FIFA cobrará un 15% adicional por cada transacción, lo que podría inflar aún más los precios en reventa.
