7 de marzo del 2026
InicioNoticiasCultura y EspectáculosHistoriador británico propone nueva identidad para la modelo de 'La joven de...

Historiador británico propone nueva identidad para la modelo de ‘La joven de la perla’ y desata debate

Un reciente análisis del historiador Andrew Graham-Dixon ha reabierto el debate sobre la identidad de la misteriosa figura en La joven de la perla, obra maestra de Johannes Vermeer creada en 1665 y custodiada en el Museo Mauritshuis de La Haya.

Graham-Dixon afirma que la joven retratada podría ser Magdalena van Ruijven, hija de Pieter Claesz van Ruijven y Maria de Knuijt, los principales patronos del pintor. Esta conclusión surgió tras localizar la ubicación perdida de su residencia, conocida como el Águila Dorada, situada frente a una iglesia remonstrante en el canal Oude Delft.

Una hipótesis basada en contexto religioso y familiar

Según el investigador, los van Ruijven pertenecían a la corriente remonstrante, un grupo evangélico que buscaba imitar la vida de los primeros seguidores de Cristo. Además, Maria de Knuijt tenía vínculos con los colegiantes, un movimiento radical que promovía el debate espiritual sin jerarquías eclesiásticas. Estos antecedentes, sostiene Graham-Dixon, hacen plausible que el retrato haya sido encargado para conmemorar un momento trascendental en la vida espiritual de su hija.

Magdalena habría nacido en 1655, lo que significaría que tenía aproximadamente 12 años cuando Vermeer pintó la obra, entre 1667 y 1668. Para el historiador, esta edad coincide con su bautismo en Rijnsburg, un acto que habría sido simbolizado mediante la representación de la joven como María Magdalena en el instante de reconocer a Jesús resucitado.

“considerando que el cuadro fue realizado para ellos, es razonable suponer que la modelo era alguien a quien conocían y apreciaban”

Un retrato simbólico, no un simple estudio

El cuadro, descrito en una subasta de Ámsterdam en 1696 como un tronie —es decir, un estudio de carácter con vestimenta exótica y rasgos idealizados—, no fue catalogado como retrato formal. Sin embargo, Graham-Dixon argumenta que el fondo negro, la intensa expresión de reconocimiento y la postura girada de la joven no corresponden a una figura anónima, sino a una escena bíblica precisa.

Apoyándose en el Evangelio de Juan, el historiador destaca que la joven parece estar a punto de pronunciar “Rabboni”, como lo hizo María Magdalena al reconocer a Jesús. Señala incluso un leve rastro de lágrimas en sus ojos y ve en la perla desproporcionada un símbolo del alma pura y la responsabilidad espiritual de su nombre.

“Ser bautizada como Magdalena implicaba la responsabilidad de preservar ese encuentro en la memoria”

Graham-Dixon también hace referencia a otra obra de Vermeer, Muchacha dormida (1657), encargada por Maria de Knuijt y que, según radiografías, originalmente incluía a un hombre en el umbral. Para él, esta pintura también alude a María Magdalena, reforzando la idea de que la figura bíblica tenía un significado profundo para la familia.

El museo mantiene la cautela

El Mauritshuis ha respondido con escepticismo a la teoría. Quentin Buvelot, conservador principal del museo, destacó que en el catálogo de 1696 la obra se clasifica como tronie, no como conterfeytsel, término utilizado para retratos identificables.

“Creemos que nunca conoceremos la identidad de la joven”, expresó Buvelot por correo electrónico, reiterando que elementos como el turbante amarillo y la perla exagerada son típicos de representaciones idealizadas, no de retratos familiares.

NOTICIAS RELACIONADAS

Deje una respuesta

¡Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Más Populares

Comentarios Recientes