El presidente municipal de Guachochi, José Miguel «Pepe» Yáñez Ronquillo, emitió un contundente llamado a quienes se dedican a actividades ilícitas, exigiéndoles que cesen en sus acciones violentas y respeten la vida de la población. Su declaración se dio a conocer tras la masacre registrada en el municipio, que ha dejado hasta el momento siete personas sin vida.
Llamado a la unidad y repudio a la indiferencia
«Una vez más los hechos ocurridos en nuestro municipio nos llenan de dolor y consternación. Varias vidas se apagaron injustamente, víctimas de actos de violencia que nos indigna y nos lastima profundamente como sociedad.»
Asimismo, el alcalde manifestó el pesar del gobierno local por la tragedia y extendió su solidaridad a los familiares de las víctimas. Explicó que desde el Ayuntamiento se ha brindado asistencia a los heridos, acompañamiento emocional a los deudos y apoyo económico para los servicios funerarios correspondientes.
«Estos acontecimientos nos duelen a todos, porque cada pérdida inocente es una herida que atraviesa el corazón de nuestra Sierra Tarahumara. Pero también deben llamarnos a la reflexión y a la unidad, a no acostumbrarnos a la violencia ni a quedarnos en silencio ante quienes atentan contra la paz de nuestras comunidades».
Exhorto a las autoridades y compromiso municipal
Yáñez Ronquillo dirigió un mensaje firme a los integrantes de la delincuencia organizada: «Respeten a la sociedad. No tienen derecho a segar vidas inocentes ni a sembrar miedo donde debe haber esperanza». En ese sentido, instó a las instancias federales, estatales y a las Fuerzas Armadas a redoblar esfuerzos en estrategias coordinadas para contener la ola de violencia que afecta a la región.
El gobierno que encabeza reafirmó su compromiso con la prevención del delito, el fortalecimiento de la Policía Municipal, la dotación de equipos adecuados a los elementos y la promoción de actividades que alejen a los jóvenes del crimen, mediante el impulso al deporte, la cultura y la educación.
Un llamado a reconstruir la paz
El mandatario destacó las cualidades de Guachochi como una comunidad resiliente, laboriosa y digna. Pidió que el dolor provocado por esta tragedia sirva para unir a la población, proteger a las familias y fortalecer el tejido social desde los hogares.
«Hoy lloramos a nuestras víctimas, pero también renovamos nuestra convicción de construir un Guachochi más seguro, más justo y más humano.»
