Un hito histórico para el fútbol femenil mexicano: la selección Sub-17 se colgó la medalla de bronce en el Mundial de Marruecos tras imponerse a Brasil en una tensa definición por penales con marcador de 3-1.
Un partido lleno de emociones
El encuentro por el tercer puesto frente a las sudamericanas fue todo un espectáculo. Brasil tomó ventaja al minuto 78 gracias a un remate de cabeza de Kaylane. Sin embargo, México no se dio por vencido. En tiempo de compensación, un tiro libre provocó una desafortunada jugada defensiva que terminó en autogol de Evelin, igualando las acciones y forzando la tanda desde los once pasos.
«El futbol femenil mexicano sigue brillando a nivel internacional»
Heroína bajo los palos
En la definición desde el punto penal, el Tri demostró sangre fría. Berenice Ibarra, Mía Villalpando y Fernanda Monroy convirtieron sus tiros con precisión. El arco mexicano tuvo una guardiana implacable: Valentina Murrieta, quien atajó dos penales decisivos y se convirtió en la gran heroína del partido.
El aporte de Fernanda Monroy
Fernanda Monroy, jugadora surgida de las filas de Toluca Femenil, dejó huella en el torneo al participar en cinco de los siete partidos. Ingresó como cambio en el duelo ante Brasil, aportando velocidad y presencia ofensiva por las bandas, además de generar una clara ocasión de gol.
Su desempeño en el Mundial Sub-17 no solo refleja su crecimiento personal, sino que también corrobora el buen momento de las canteras femenil en México.
Un logro inédito para México
Este resultado marca un antes y después: es la primera vez que México termina tercero en un Mundial Sub-17 femenil. Anteriormente, su mejor resultado había sido el subcampeonato en Uruguay 2018. Ahora, con este triunfo, el conjunto nacional reafirma su proyección y el creciente poder del fútbol femenino mexicano en el escenario mundial.
