En un contexto marcado por la debilidad del Estado de derecho y la creciente presencia de estructuras ilegales de poder, el ministro en retiro José Ramón Cossío señaló que los jóvenes que se movilizarán en la marcha de la «Generación Z» están construyendo un aprendizaje autónomo y colectivo, al que calificó como una pedagogía propia. Esta, afirmó, surge como respuesta ante la ausencia de modelos cívicos claros y una educación ciudadana deficiente.
Una voluntad juvenil de comprender y actuar
Durante la tercera sesión del foro La libertad de Vuelta, celebrado el jueves 13 de noviembre en el Colegio de México, Cossío respondió al cuestionamiento del moderador León Krauze reconociendo en los jóvenes una actitud profunda de búsqueda:
va a sonar cursi la frase, pero una voluntad de saber, una voluntad de entender y una voluntad de movilizarse
.
Estas reflexiones se insertaron en la mesa titulada «La amenaza autoritaria», organizada por la revista Letras Libres, donde también participaron el escritor Paul Berman y la editora Celeste Marcus, ambos representantes del pensamiento liberal estadounidense.
Formar personas decentes en tiempos de polarización
Berman argumentó que, frente al auge global del autoritarismo y la división social, la tarea más urgente no es imponer doctrinas, sino
enseñar cómo ser una persona decente
. En esa línea, consideró que no se debe descalificar a los jóvenes por sus formas de protesta, sino guiarlos éticamente:
A la gente joven, no se trata de decirles estás haciendo una locura, porque así son ellos; yo hacía locuras de joven. Hay que decirles: está esta forma de comportarse, de ser decente
.
Para Cossío, este enfoque cobra sentido en un entorno mexicano donde el orden legal formal coexiste con mecanismos paralelos de coerción y corrupción.
Triple estructura normativa en México
El exministro describió una realidad en la que México vive bajo tres órdenes normativos simultáneos: el primero, el marco jurídico del Estado, que aunque ineficaz, aún existe; el segundo, un sistema de corrupción institucionalizado al que llamó «el de la mordida», donde se pagan sobornos para operar con normalidad; y el tercero, cada vez más dominante, es el orden impuesto por los criminales, donde las extorsiones son una obligación diaria no solo para mantener un negocio, sino para salvar la vida.
Así, explicó Cossío, las finanzas de una empresa podrían desglosarse de esta manera:
tenemos que pagar tantos pesos de impuestos sobre la renta, tenemos que pagar tanto de los sobornos que les damos a las autoridades para que nos dejen trabajar y tenemos que pagar tanto cotidianamente de extorsiones para que podamos vivir
. Y añadió:
Ya ni siquiera es para tener el negocio abierto, (es) para que no nos maten los delincuentes
.
La educación ciudadana en crisis
Ante este escenario, el exministro planteó una pregunta crítica:
¿cómo le explicas a los jóvenes que tienen que acatar la ley?
. Y profundizó:
¿Cómo haces una pedagogía ciudadana para poderle explicar?
. Mencionó factores que erosionan la confianza en las instituciones, como las declaraciones del expresidente López Obrador minimizando el valor de la legalidad, la salida de México de las evaluaciones educativas internacionales como PISA, y los asesinatos de alto perfil que han conmocionado al país.
No obstante, Cossío observó con esperanza el accionar de la nueva generación:
Llevo 40 años siendo profesor y me doy cuenta que ellos están aprendiendo cosas, están entendiendo cosas que no les estamos proporcionando, las toman de redes, conversaciones, etcétera
.
Y concluyó con una valoración pedagógica:
En términos pedagógicos, creo que lo que están haciendo es extraordinariamente importante. Me parece que hay una pedagogía propia que ellos mismos están adquiriendo
.
