En México no existe represión contra los jóvenes, al contrario, se les brinda apoyo a través de becas, educación y empleo, afirmó la presidenta Claudia Sheinbaum durante su conferencia matutina, tras los incidentes violentos registrados en el Zócalo capitalino durante la movilización conocida como Marcha de la Generación Z. La mandataria insistió en que los participantes más radicales no representaban a la juventud mexicana.
Participación limitada de jóvenes en la movilización
Sheinbaum destacó que pocos jóvenes acudieron realmente a la marcha, a pesar de que se promovió como una convocatoria juvenil. «Los jóvenes mexicanos no son violentos, no son violentos, y hay que escucharlos, siempre hay que escuchar a los jóvenes. No es un asunto contra la Generación Z, o los jóvenes, porque en realidad marcharon muy poquitos jóvenes», señaló durante su intervención en La Mañanera del Pueblo.
La jefa del Ejecutivo subrayó que entre los asistentes predominaron adultos, muchos de los cuales ya habían participado en movilizaciones anteriores como la Marea Rosa. «Qué vimos el sábado, cuestionó la mandataria, pues vimos en la gran mayoría que no eran jóvenes, la gran mayoría de los que marcharon no eran jóvenes de la Generación Z».
Acción violenta planificada y organizada
Respecto a los hechos de violencia en el Zócalo, Sheinbaum describió un grupo altamente preparado que actuó con intención de generar disturbios. «Un grupo muy violento que llegó al Zócalo de la ciudad, muy violento. Algunos vestidos de negro, otros no; algunos con la cara cubierta, otros no. La mayoría no eran jóvenes de este grupo violento que llegó», detalló.
Explicó que portaban herramientas como esmeriles, lanzas, martillos y marros, y que su objetivo no fue acercarse a Palacio Nacional, sino atacar a la Policía. «Después de una hora de estar jalando la valla, rompen la valla y ni siquiera llegan a Palacio, se lanzan contra la Policía de una forma muy violenta».
La presidenta resaltó que los uniformados resistieron durante dos horas bajo golpes y ataques con piedras y bloques del Zócalo. «Hay muchos videos en las redes», enfatizó, y llamó a investigar si algún elemento policial rompió la disciplina institucional durante el enfrentamiento.
Campaña mediática y financiamiento externo
Sheinbaum acusó que existió una campaña orquestada en redes sociales para presentar una narrativa falsa sobre represión a jóvenes. «Luego viene una campaña en las redes diciendo: los jóvenes mexicanos (son reprimidos). Lo que quisieron después levantar en las redes, igual que levantaron la campaña de la marcha, es que los jóvenes están contra la transformación y que fueron reprimidos», afirmó.
Señaló que cuentas nacionales y extranjeras impulsaron esta narrativa. Además, reveló que el financiamiento para promover la movilización alcanzaría cerca de 90 millones de pesos, provenientes de la oposición y de un empresario en particular.
«En efecto, el empresario Salinas Pliego estuvo promoviendo la movilización, estuvo escribiendo contra nuestra y promoviendo a azuzando la movilización. Las televisoras, de las que él es dueño, pero tiene una concesión para poder transmitir, pues estuvieron siguiendo toda la manifestación».
La mandataria criticó que los conductores de medios televisivos presentes en la movilización generaron la idea de que el gobierno es represor. «Y los conductores que estaban en la marcha, o fuera también, generando una idea, en efecto: el gobierno es represor y los jóvenes no están de acuerdo con el gobierno. Tenemos que ser muy responsables, porque también quieren que caigamos en la provocación. Aquí es la ley, nada ni nadie por encima de la ley».
Orígenes y promoción de la movilización
Según datos presentados por Miguel Elorza, de Infodemia, la convocatoria a la marcha fue impulsada de forma artificial. «Se promovía esta idea de que eran jóvenes de manera orgánica, convocándose a esta marcha llamada de la Generación Z, pero aquí se mostró cómo, en realidad, pues había un impulso de cerca de 90 millones de pesos promoviendo esta movilización desde la oposición, por un lado, y también con el apoyo de un empresario», indicó.
Sheinbaum reconoció que algunos jóvenes participaron de forma legítima, pero insistió en que «fue una movilización impulsada». Comparó la asistencia con la de 2023, cuando la Marea Rosa logró llenar el Zócalo, mientras que esta vez no se alcanzó tal convocatoria. «Muy promovido también desde una televisora, hay que decirlo, que transmitió toda la movilización e impulsó a que se fuera la movilización».
