La Asociación Nacional de Básquetbol (NBA) atraviesa un momento inesperadamente sólido, a pesar de que sus principales estrellas de los últimos años han acumulado más de 200 ausencias por lesión en el primer mes de la temporada 2025-26. Esa cifra representa el doble de partidos perdidos en comparación con el mismo periodo hace dos temporadas, según datos de Yahoo Sports. Pese a ello, los indicadores de audiencia, ocupación de estadios y ventas de productos registran un notable auge.
Un crecimiento inesperado en audiencia y participación
Las transmisiones en Amazon Prime, ESPN y NBC han reportado un incremento del 30% en audiencia interanual, mientras que las ventas de mercancía oficial superan el 20% de crecimiento. Además, los recintos deportivos operan con una ocupación promedio del 97%, lo que revela un nivel de compromiso del público que contrasta con las expectativas ante la posible declinación de figuras históricas como LeBron James, de 40 años, y Stephen Curry, de 37.
«La liga ha dependido durante años de íconos como LeBron James y Stephen Curry para impulsar el rating y los ingresos», señala el análisis, pero ahora se vislumbra un modelo alternativo que no depende exclusivamente de estas superestrellas.
Lecciones del pasado: el vacío tras Jordan y el impacto de las lesiones
El retiro definitivo de Michael Jordan en 1999 generó una caída drástica en los índices de audiencia, que no recuperaron niveles anteriores hasta la llegada de LeBron a Miami en 2010. De forma similar, en 2019, la ausencia prolongada de Curry, Durant y otros nombres clave por lesión provocó una baja del 15% en la audiencia. Ambos escenarios evidencian que la pérdida de figuras reconocibles afecta directamente el interés del público.
Un agravante adicional ha sido el acceso limitado a los partidos: hasta hace poco, la mayoría de los encuentros estaban restringidos tras servicios de cable, un modelo que excluía a las nuevas generaciones, acostumbradas al streaming. Más de la mitad de los aficionados actuales tienen menos de 44 años, lo que obligó a la NBA a repensar su estrategia de distribución.
Una nueva era de acceso y visibilidad
Este cambio comenzó con un nuevo acuerdo de derechos de transmisión, vigente desde esta temporada, que prioriza el streaming y las emisiones gratuitas. Este año se transmitirán alrededor de 75 partidos de temporada regular por señal abierta, frente a los 15 máximos en acuerdos anteriores. Aunque la fragmentación entre plataformas como Amazon Prime Video, Peacock y ESPN puede elevar el costo para los espectadores, los datos iniciales indican que el impacto general ha sido positivo.
Incluso con LeBron ausente en 14 partidos al inicio de la temporada por lesión, la audiencia alcanzó su pico más alto en 15 años, lo que sugiere que el nuevo modelo está funcionando.
Impulso a las nuevas estrellas
La estrategia no solo amplía el acceso, sino que también potencia a las nuevas generaciones. Jugadores como Victor Wembanyama, de 21 años, ahora tienen mayor exposición: los San Antonio Spurs tendrán 22 partidos transmitidos a nivel nacional esta temporada, frente a 13 en 2024-25. Además, los acuerdos incluyen cláusulas de «flex», que permiten reprogramar encuentros menos atractivos para dar paso a partidos con mayor potencial de convocatoria, como ocurrió cuando NBC incluyó un partido de los Spurs en su grilla nacional a mediados de noviembre —aunque Wembanyama no jugó por lesión.
Conquista en redes sociales y mercados globales
La NBA ha intensificado su presencia en redes sociales, asociándose con creadores de contenido y empresas tecnológicas para que los jugadores puedan compartir jugadas destacadas casi al instante. Este año, la liga ha ido más allá al colaborar con creadores ajenos al básquet, con el fin de llegar a audiencias más amplias y no especializadas. Este enfoque permite que las nuevas figuras construyan seguidores independientes de la sombra de las leyendas actuales.
También se fortalece la presencia internacional. La liga promueve activamente partidos, derechos de transmisión y figuras clave fuera de Estados Unidos. Wembanyama, por ejemplo, garantiza una base masiva de seguidores en Francia, un mercado que no se verá afectado por el retiro de estrellas norteamericanas.
Desafíos y perspectivas futuras
Aunque la temporada apenas comienza y el nuevo acuerdo tiene una duración de 11 años, los primeros resultados son alentadores. La NBA ha demostrado capacidad de adaptación ante los cambios en los hábitos de consumo. Sin embargo, la historia enseña que ni siquiera los modelos más rentables son permanentes.
Por ahora, un plantel joven, talentoso y bien promocionado, sumado a una estrategia multifacética de distribución y mercadotecnia, posiciona a la liga para afrontar con éxito la transición a la era posterior a LeBron.
