El gobierno mexicano ha coordinado la entrega de 55 cabecillas de organizaciones criminales a Estados Unidos, en un operativo secreto diseñado para evitar filtraciones, asesinatos encubiertos o fugas durante los traslados. La información fue revelada por el diario The Wall Street Journal, que detalló las acciones implementadas por el Gabinete de Seguridad encabezado por Omar García Harfuch.
Operativo de alto nivel para traslado de capos
Antes de las dos entregas realizadas en 2025, se tomaron medidas extremas para garantizar la seguridad y confidencialidad del proceso. Las autoridades mexicanas asumieron el control total de 12 centros penitenciarios clave, realizaron cambios completos en los cuerpos de custodia y en los mandos directivos de las prisiones, e instalaron nuevos sistemas de videovigilancia con proveedores confidenciales.
Se modificaron también las empresas responsables de la alimentación en los penales, con el fin de prevenir posibles envenenamientos o muertes bajo circunstancias sospechosas. Además, reclusos de alto riesgo fueron aislados progresivamente para impedir que sus cárteles detectaran movimientos inusuales.
Traslados en secreto y engaño estratégico
Aviones militares llegaron con semanas de anticipación al Centro Federal de Readaptación Social del Altiplano, donde se concentraron los detenidos antes del traslado internacional. Algunos de los narcotraficantes creían que serían puestos en libertad, sin sospechar que serían entregados a las autoridades estadounidenses.
Según una fuente oficial citada por el WSJ, se analizaron estudios de tráfico vehicular para determinar horarios de menor movimiento y así reducir el riesgo durante los traslados. Los detenidos fueron movilizados en condiciones de máxima discreción hasta ser embarcados en aeronaves con destino a Estados Unidos.
Entregas realizadas en febrero y agosto de 2025
La primera remesa de 29 capos fue enviada el 27 de febrero, mientras que una segunda tanda de 26 fue trasladada el 12 de agosto. Entre los nombres destacan figuras como José Alberto García Vilano, conocido como La Kena; Erick Valencia Salazar, El 85; Itiel Palacios García, El Compa Playa; y Juan Carlos Félix Gastelum, El Chavo Félix. Otros como Martín Zazueta Pérez, El Piyi, y Mauro Alberto Núñez Ojeda, El Jando, también forman parte de la lista.
Algunos de estos individuos ya enfrentan procesos judiciales en territorio estadounidense. El gobierno mexicano se encuentra en una fase de planeación para una tercera entrega de líderes del crimen organizado, manteniendo el mismo protocolo de seguridad y sigilo.
