El ente público español ha tomado la histórica decisión de retirarse del Festival de la Canción de Eurovisión, un evento al que asistió desde su primera edición en 1961. Esta medida responde a las crecientes tensiones en torno a la participación de Israel en el certamen, así como a las acusaciones de falta de transparencia por parte de la Unión Europea de Radiodifusión (UER). José Pablo López, presidente de RTVE, ha sido especialmente contundente al criticar las decisiones tomadas durante la asamblea general de la organización.
Acusaciones de manipulación y falta de neutralidad
Tras la reunión en la que se aprobó un nuevo reglamento sin someter a votación la presencia de la cadena israelí KAN, López reveló en una publicación en X —antes Twitter— que la decisión no fue espontánea:
«Anoche nos enteramos de que la votación sobre Eurovisión no fue espontánea, sino que Israel maniobró en la sombra durante meses»
. Tildó el encuentro de
«farsa cocinada en despachos»
y afirmó que la neutralidad del festival ya no se sostiene. Asimismo, cuestionó el silencio institucional:
«El gobierno de Israel seguirá utilizando el festival como considere oportuno», aseveró, criticando el silencio de la UER «a ver si pasa la vergüenza y seguimos con el negocio»
.
Regreso de países con baja audiencia
Mientras varios miembros abandonan el certamen, la UER ha trabajado activamente en incorporar naciones que previamente se habían retirado por dificultades financieras. López destacó este movimiento:
«En Eurovisión 2025 participaron 37 países. En Eurovisión 2026, celebrando el 70 aniversario, participarán, por ahora, 33 países»
. Señaló que se han incluido países con escasa repercusión en el certamen, como Bulgaria, Rumanía o Moldavia, cuya participación no compensaría la ausencia de cadenas con gran impacto de audiencia.
Intentos de ampliación polémica
El presidente de RTVE también reveló que la UER ha negociado la entrada de naciones ajenas al territorio europeo, como Canadá o Kazajistán. Este último país participó en Intervisión, un certamen organizado por Rusia, que fue excluida de Eurovisión tras la invasión de Ucrania. Ante esta estrategia, López manifestó con ironía:
«Ni con el mejor maquillaje se arregla esto»
.
La edición de 2026, que conmemorará el 70º aniversario del evento, enfrenta su mayor crisis de legitimidad. Aunque la UER logró el regreso de Bulgaria, Moldavia y Rumanía, la baja en la participación de países como España, Países Bajos, Irlanda y Eslovenia podría afectar gravemente los índices de audiencia, especialmente por el peso que representan las televisiones española y neerlandesa. Mientras tanto, otras emisoras, como la de Islandia, aún evalúan si continúan en el concurso.
