Un ambicioso proyecto ferroviario está por transformar la movilidad urbana en Costa Rica. Conocido como “Tibi”, término que en lengua ngäbe alude al ciempiés, este sistema representa el primer tren metropolitano completamente eléctrico de Centroamérica, diseñado para movilizar a más de 100.000 personas cada día.
Financiamiento internacional impulsa la movilidad sostenible
La iniciativa se consolida como un hito regional gracias a una alianza estratégica que combina recursos económicos y tecnológicos de alto nivel. El Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), en coordinación con Corea del Sur, lidera un paquete de inversión cercano a los 800 millones de dólares, destinado a la construcción, equipamiento y puesta en marcha del sistema. A este respaldo se suman la Unión Europea, el Fondo Verde del Clima y la estrategia Global Gateway, lo que garantiza una base financiera sólida y sostenible.
Este proyecto posiciona al país como pionero en movilidad urbana limpia en la región, con un modelo que podría replicarse en otras naciones centroamericanas. Las autoridades resaltan que cumple con altos estándares técnicos y ambientales, reforzando su viabilidad a largo plazo.
Dos rutas clave para conectar la zona metropolitana
El diseño del sistema contempla dos líneas principales: una que unirá Paraíso de Cartago con San José, y otra desde San José hasta Alajuela, abarcando más de 51 kilómetros de vía doble. Incluirá 30 estaciones modernas, 28 trenes eléctricos, dos terminales y nueve pasos a desnivel para optimizar el tránsito y mejorar la seguridad vial.
Se estima que los trenes operen cada diez minutos, ofreciendo un servicio ágil y eficiente. Gisela Sánchez, presidenta ejecutiva del BCIE, afirmó que será un sistema de transporte cero emisiones, integrado con otras modalidades como autobuses, ciclovías y espacios peatonales, lo que lo convierte en uno de los proyectos de movilidad más completos de la región.
Transferencia tecnológica coreana como eje del avance
Más allá del apoyo financiero, la participación de Corea del Sur incluye la entrega de tecnología ferroviaria avanzada, sistemas de operación inteligentes y asesoría técnica especializada. Esta colaboración permitirá establecer normas internacionales en eficiencia, seguridad y sostenibilidad dentro del transporte ferroviario costarricense.
El impacto directo beneficiará a más de dos millones de habitantes, especialmente en áreas metropolitanas donde la congestión vehicular ha sido un problema persistente. La implementación de esta innovación no solo mejora la infraestructura, sino que también fortalece la capacidad técnica local mediante la transferencia de conocimientos.
Un nombre con raíces culturales profundas
El Instituto Costarricense de Ferrocarriles (Incofer) decidió llamar al proyecto “Tibi” como un reconocimiento a las comunidades indígenas ngäbe del sur del país. Para estos pueblos, la palabra simboliza movimiento continuo, fuerza colectiva y vínculo con el territorio.
“Tibi” es un homenaje a las comunidades ngäbe de Costa Rica.
Álvaro Bermúdez, presidente ejecutivo del Incofer, destacó que el tren busca encarnar ese espíritu: un medio de transporte que avanza con firmeza, conecta regiones distantes y impulsa al país hacia una movilidad más limpia y eficiente. El nombre refleja tanto la identidad nacional como el respeto a los pueblos originarios.
