7 de marzo del 2026
InicioNoticiasInternacionales‘Nunca imaginé que me arrebatarían a mi hija’: huir de la violencia,...

‘Nunca imaginé que me arrebatarían a mi hija’: huir de la violencia, migrar y reconstruirse en la Ciudad de México

Yahir*, un sobreviviente de ataques extremos en su país natal y durante su travesía migratoria, relata su paso por el Centro de Atención Integral (CAI) de Médicos Sin Fronteras en la Ciudad de México, donde ha comenzado a reconstruir su vida tras perderlo todo.

El inicio de una pasión y el fin de una vida segura

“Manejar fue mi primera pasión, aprender a manejar. Después, llegó la pasión de pintar. Eran las únicas cosas que tenía y si me decían: ‘Oye, hay que ir a pintar tal lugar’, y estaba desvelado, cansado, agarraba mi equipo y vámonos a pintar. Pasamos días sin comer, pero lo que me llenaba era la pintura”, recuerda.

Sin embargo, su dedicación al arte trajo consecuencias devastadoras: fue señalado por una mara, lo que derivó en la pérdida de sus seres queridos, sus pertenencias y, finalmente, de su hija de dos años. México no era su destino planeado, pero se convirtió en su única opción para sobrevivir.

Huir para no morir

Todo cambió cuando comenzaron a exigirle el pago del “impuesto de guerra”. Tras negarse, fue atacado a balazos y hospitalizado. El segundo ataque fue aún más cruel: asesinaron a su madre y a su hermano, y le enviaron una advertencia definitiva: “Vamos por tu hija”.

“Nunca creí que me la iban a quitar. Ese día me tocó ir a pintar, me despedí de mi hija y le di un abrazo. Cuando me llamaron, ya fui a verla y estaba en el piso.”

Tras hallar una nota que le daba tres horas para abandonar el país o sería el próximo en morir, huyó como pudo hacia México. Ya en territorio guatemalteco, aún recibió amenazas de muerte. Fue detenido por migración y estuvo un mes y medio en un centro de detención en Palenque, donde soportó condiciones extremas, pero prefirió pasarlas a ser devuelto a su país.

Un respiro en medio del dolor

Al salir, llegó a Veracruz sin zapatos, con los pies destrozados, abatido y con ganas de morir. Un periodista o fotógrafo le brindó agua y lo llevó a un albergue, donde permaneció cuatro meses. Esa persona le ayudó con medicinas, ropa y zapatos, y le dio esperanza al entregarle sus documentos: “Ya estás libre, ya no te pueden deportar”.

A pesar de esa libertad, decidió continuar hacia Estados Unidos. Durante el intento, un grupo de entre 15 y 18 personas fue interceptado por una organización criminal antes de llegar a Ciudad Juárez. Fueron llevados a una bodega donde presenció abusos y torturas. “Pensé: ¿A qué hora me toca a mí?”, confiesa. Fueron rescatados por la Guardia Nacional; solo cuatro sobrevivieron.

Un nuevo comienzo con apoyo humano

En un albergue, conoció a Médicos Sin Fronteras, quienes lo trasladaron en avión a la Ciudad de México. “Me recibieron con un abrazo. Desde entonces no me han dejado de la mano”.

Actualmente se siente más seguro, aunque aún lucha contra el temor de convivir con otras personas. Sus sueños ahora son modestos pero profundos: ser independiente, abrir una dulcería, revivir recuerdos y formar un colectivo de pintura. “Pintar siempre ha sido mi pasión, me llena de alegría y me hace sentir humilde”.

Hoy tiene empleo, terapia psicológica continua y un espacio donde se siente protegido. “Aquí encontré otra familia, una tercera. Cuando me abrazaron al llegar y me dijeron que ese plato de comida y ese techo eran míos, sentí como si mi mamá me lo hubiera dado. Eso me dio la fuerza para seguir y para soñar de nuevo”.

Un refugio con enfoque humano

El Centro de Atención Integral (CAI) de Médicos Sin Fronteras, activo en la Ciudad de México desde 2016, brinda atención médica, psicológica, psiquiátrica, trabajo social y promoción de salud a sobrevivientes de violencia extrema, ya sea en México o en sus países de origen. Su objetivo es ofrecer una recuperación a largo plazo y facilitar la reinserción social, ayudando a quienes han perdido la capacidad de vivir con normalidad tras traumas severos.

*Nombre modificado para proteger la identidad de la persona.

NOTICIAS RELACIONADAS

Deje una respuesta

¡Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Más Populares

Comentarios Recientes