El párroco y defensor social Anastasio Hidalgo Miramón advirtió que la economía de Tehuacán y otros municipios de Puebla ha sufrido un deterioro significativo debido a la reducción de remesas procedentes de Estados Unidos, consecuencia de las deportaciones masivas en los últimos meses.
Impacto en las familias y el comercio local
El religioso indicó que la disminución de estos flujos económicos no solo afecta a los hogares que dependían directamente del envío de dinero desde el extranjero, sino que también ha tenido un efecto dominó en la actividad económica regional, al reducirse el consumo en negocios y servicios comunitarios.
Señaló que ante esta crisis, numerosas familias han tenido que buscar nuevas formas de ingreso, aunque los programas de apoyo gubernamentales, tanto federales como estatales, no alcanzan para cubrir las necesidades esenciales de quienes han quedado en situación de vulnerabilidad.
Aumento de la inseguridad por falta de empleo
«La falta de ingresos estables genera consecuencias sociales importantes, entre ellas el incremento de la inseguridad», afirmó Hidalgo Miramón, al señalar que la escasez de oportunidades laborales ha derivado en un repunte de delitos como robos, provocados por la imposibilidad de muchas personas para subsistir.
Destacó que la reincorporación forzosa de migrantes a sus comunidades agrava aún más la tensión social, ya que muchos regresan sin empleo ni acceso a programas efectivos de reactivación económica, lo que incrementa la presión sobre las estructuras locales.
Llamado a fortalecer el desarrollo regional
Frente a este escenario, el activista instó a las autoridades a implementar estrategias integrales que impulsen la generación de empleo y el crecimiento económico en la región, con el fin de contrarrestar los efectos negativos derivados de la caída en las remesas y el retorno masivo de personas migrantes.
