Tras un Apertura 2025 con serias dificultades en la retaguardia, Atlas ha mostrado una evolución significativa en su rendimiento defensivo desde la llegada de Diego Cocca al banquillo. El equipo rojinegro cerró aquel torneo con 35 goles encajados durante la fase regular, lo que representó un promedio de dos dianas por partido, evidenciando falencias estructurales en la zona defensiva.
Entendimiento táctico reforzado
Víctor Ríos, producto formado en las fuerzas básicas de los Zorros, destacó el impacto del entrenador sudamericano en la comprensión colectiva del juego defensivo.
«Nos ha enseñado más a entender cómo defender, a saber qué debemos defender, qué zona, cómo debemos estar parados, las estructuras. A mí me ha dejado muy claro lo que tengo que hacer defensivamente. Tiene una excelente idea, tenemos buenos jugadores y sí fue un punto que que hemos mejorado mucho ese torneo comparado al pasado, pero sobre todo es la estructura y saber qué tenemos que hacer defensivamente»
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La influencia de Cocca no se limita a un solo jugador: Rivaldo Lozano, quien se recupera de una lesión, también ha notado un crecimiento colectivo en la disciplina táctica del equipo.
Resultados visibles en el Clausura 2026
Al inicio del Clausura 2026, el conjunto ha conseguido dos victorias y una derrota. En los partidos ganados, lograron mantener su portería en cero, logrando la misma cantidad de vallas invictas que en todo el torneo anterior. Esta mejora coincide con la incorporación de dos centrales clave: Rodrigo Schlegel y Manuel Capasso, quienes han jugado el 100 % de los minutos desde su llegada y han aportado estabilidad a la defensa.
«Él nos dice cómo posicionarnos y mientras la idea la tengamos clara todos, yo creo que vamos por ese camino. Igual que estemos atentos en la táctica fija, es muy táctico él y te dice las cosas muy certeras, a todo el grupo le gusta trabajar mucho y vamos por ese camino»
, afirmó Lozano.
