Rubén Moreira Valdez, legislador federal por Coahuila, lanzó un contundente llamado a los mandatarios estatales de entidades con altos índices de inseguridad: «¡Pónganse a jalar!». En tono directo, el coordinador del grupo parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados responsabilizó a varios gobernadores, especialmente los afiliados a Morena, por la escalada del temor entre la población debido a la falta de coordinación y acciones concretas en materia de seguridad.
El político advirtió que mientras no se asuma con seriedad la responsabilidad constitucional en los estados, el problema de inseguridad seguirá profundizándose. «Si los gobernadores no se ponen a chambear, esto no va a funcionar», afirmó, subrayando que las declaraciones oficiales no coinciden con la realidad que viven millones de mexicanos, quienes enfrentan un deterioro creciente en su sensación de tranquilidad.
Estados morenistas bajo la lupa
En su participación en el programa «Con peras, manzanas y naranjas», Moreira destacó casos específicos como Campeche y Pachuca, gobernados por integrantes de Morena, donde la percepción de inseguridad ha aumentado drásticamente. En Campeche, señaló, se pasó de ser considerado un estado pacífico a tener seis de cada diez habitantes que se sienten inseguros. En Pachuca, el repunte ha sido notable durante la actual administración.
«Todos quieren ser gobernadores y hacer videos, pero no se ponen a buscar a los criminales», reprochó, al insistir en que el combate a la inseguridad no se gana con narrativas, sino con trabajo en campo, inteligencia policial y coordinación entre instancias.
Datos oficiales confirman el malestar ciudadano
El diputado se apoyó en cifras de la Encuesta Nacional de Seguridad Urbana (ENSU) del Inegi para respaldar sus afirmaciones. Detalló que en diciembre de 2024, el 61.7 por ciento de la población se percibía insegura, mientras que en diciembre de 2025 esa cifra ascendió al 63 por ciento, lo que evidencia un crecimiento sostenido del temor social pese a los mensajes oficiales de optimismo.
Moreira Valdez mencionó que este fenómeno se observa en ciudades como Ciudad Obregón, Campeche, Pachuca, Mexicali, Mazatlán, Puebla y diversas alcaldías de la Ciudad de México. En contraste, destacó como ejemplos de seguridad a San Pedro Garza García, Benito Juárez, Saltillo, Piedras Negras y Torreón, municipios que mantienen su posición entre los más seguros del país.
Expertos coinciden en el fracaso de la estrategia federal
Miguel Ángel Sulub, abogado, indicó que la ENSU refleja una problemática más amplia que no puede reducirse solo a las estadísticas de homicidios dolosos. Recalcó que incluso personal de comunicación de la Presidencia fue asaltado en la carretera federal 57, hecho que demuestra la gravedad del problema.
Por su parte, el economista Mario Di Costanzo consideró que los resultados de la encuesta exponen el fracaso de la estrategia de seguridad del Gobierno Federal. A pesar de insistir en una supuesta baja en homicidios, la percepción de inseguridad sigue creciendo. Ejemplificó con Uruapan, donde, pese a un plan especial de seguridad, la ciudad sigue siendo percibida como una de las más peligrosas del país.
Llamado de atención sobre la carretera 57
Rubén Moreira calificó a la carretera federal 57 como una de las vías más peligrosas del país, con asaltos frecuentes en tramos de los estados de México, Hidalgo, San Luis Potosí y Nuevo León. Anunció que presentará un nuevo punto de acuerdo exigiendo a los gobernadores de esas entidades que atiendan los tramos críticos y dejen de excusarse argumentando que se trata de una vía federal.
«Los bandidos no viven arriba de la carretera; asaltan y se bajan. Pónganse a jalar»
