Marius Borg Høiby, hijo de la princesa heredera Mette-Marit de Noruega, fue detenido nuevamente por las autoridades noruegas horas antes de que iniciara su proceso judicial por una serie de acusaciones graves, entre las que destacan violación, asalto y amenazas con cuchillo, según confirmó la policía local en un comunicado emitido este lunes 2 de febrero de 2026.
Detención previa al juicio por riesgo de reincidencia
El joven de 29 años fue arrestado la noche del domingo bajo el argumento de un alto riesgo de cometer nuevos delitos. Las autoridades solicitaron una prisión preventiva de cuatro semanas. El tribunal de distrito de Oslo tiene previsto recibir su comparecencia el martes.
Aunque es hijo de la futura reina de Noruega, Høiby no ostenta título real ni desempeña funciones dentro de la institución monárquica. Es hijastro del príncipe heredero Haakon, quien ha enfatizado que el acusado debe enfrentar el proceso como cualquier otro ciudadano del país.
Un historial de múltiples acusaciones
El caso ha acumulado 38 cargos en su contra, incluyendo tres violaciones presuntamente cometidas entre 2018 y noviembre de 2024, además de abuso en una relación cercana hacia una expareja entre el verano de 2022 y otoño de 2023, y dos actos de violencia contra otra pareja. También se le imputa la posesión de 3.5 kilogramos de marihuana, amenazas de muerte e infracciones de tránsito.
Las autoridades señalan que siete personas serían víctimas en este caso, cuatro de ellas por incidentes de violación en supuestos estados de indefensión. Høiby tiene prohibido legalmente comunicarse con dichas personas.
«Niega todos los cargos de abuso sexual, así como la mayoría de los cargos relacionados con violencia»
Así lo afirmó su equipo legal, al tiempo que se mantiene la expectativa sobre el desarrollo del juicio. De ser hallado culpable de los delitos más graves, podría enfrentar hasta 16 años de prisión.
Impacto en la imagen de la corona noruega
El príncipe Haakon indicó que ni él ni Mette-Marit asistirán al juicio y que la familia real no hará declaraciones durante el proceso. Reiteró que confía en que el sistema judicial garantice un proceso justo y ordenado, resaltando que Høiby no forma parte de la casa real.
A pesar de que la monarquía goza de amplia popularidad en Noruega, este caso ha generado una ola de críticas públicas. La situación se agrava con el resurgimiento del escándalo relacionado con Jeffrey Epstein, tras la publicación de nuevos documentos judiciales que exponen múltiples menciones a la princesa heredera.
Entre los hallazgos, se reveló que Mette-Marit utilizó una propiedad de Epstein en Palm Beach, Florida, a principios de 2013, a través de un contacto común. La casa real confirmó el hecho, y la princesa emitió un comunicado:
«Debo asumir la responsabilidad de no haber investigado más a fondo el pasado de Epstein y de no haber comprendido antes qué tipo de persona era. Lamento profundamente esto, y es una responsabilidad que debo asumir. Mostré un mal juicio y lamento haber tenido cualquier contacto con Epstein. Es simplemente embarazoso»
Asimismo, expresó su «profunda simpatía y solidaridad» con las víctimas del financiero estadounidense.
Otros escándalos que afectan a la realeza
El desgaste de la imagen institucional no se limita a estos casos. La princesa Märtha Louise, hermana de Haakon, ha sido objeto de críticas por sus actividades comerciales y por su matrimonio en 2024 con Durek Verrett, un estadounidense que se autodenomina chamán. La boda, de naturaleza excéntrica, fue ampliamente difundida en medios internacionales y generó controversia en la opinión pública noruega.
