La Autoridad Palestina responsabilizó a colonos israelíes del ataque y quema parcial de la mezquita Abu Bakr al-Siddiq en el poblado de Tell, ubicado al norte de Cisjordania, así como de haber pintado mensajes de contenido racista en sus paredes. El hecho ocurrió en febrero de 2026, según reportes y evidencias recabadas en el lugar.
Condena oficial y contexto religioso
El Ministerio de Relaciones Religiosas emitió un comunicado en el que expresó su rechazo contundente:
«El incendio de una parte de la mezquita demuestra claramente el grado de barbarie alcanzado por la máquina israelí de incitación al racismo en los lugares santos islámicos y cristianos en Palestina»
. Asimismo, señaló que los ataques contra mezquitas en Cisjordania se han intensificado, alcanzando 45 incidentes durante 2025.
El templo afectado, ubicado cerca de Nablus, presentó daños visibles: tapices carbonizados, puertas fracturadas y muros ennegrecidos por el fuego, aunque no se registró colapso estructural ni propagación generalizada del incendio, según constató un corresponsal de la AFP en el sitio.
Respuesta israelí y operativos en curso
El ejército israelí confirmó que desplegó fuerzas de seguridad tras recibir alertas y videos que mostraban a individuos sospechosos incendiando el lugar y realizando grafitis.
«Ningún herido fue señalado»
, indicaron, y añadieron que las autoridades están en búsqueda de los responsables.
Cisjordania permanece bajo ocupación israelí desde 1967. En la zona, más de medio millón de ciudadanos israelíes residen en asentamientos considerados ilegales por la comunidad internacional, según el derecho internacional, mientras conviven con aproximadamente tres millones de palestinos. El actual gobierno de Israel, catalogado como uno de los más conservadores en su historia, ha impulsado la expansión de estos asentamientos.
