En un vibrante encuentro lleno de poder y emociones en el Tokyo Dome, la selección de Japón se impuso 8-6 a Corea del Sur, acercándose significativamente a la clasificación para la segunda ronda del Clásico Mundial de Beisbol 2026. El triunfo fue construido sobre una ofensiva explosiva, con Shohei Ohtani como figura central al conectar su segundo jonrón consecutivo en el torneo.
Reacción japonesa tras inicio fulminante de Corea
Corea del Sur arrancó con fuerza al anotar tres carreras en la primera entrada contra el abridor Yusei Kikuchi. Jung Hoo Lee impulsó la primera con un sencillo, seguido por un doble de Bo Gyeong Moon que encontró espacio en el jardín central. Sin embargo, Japón no tardó en responder. En la parte baja del primer inning, Seiya Suzuki desató el entusiasmo local con un jonrón de dos carreras que reactivó al público y marcó el inicio de la remontada.
El verdadero giro del partido se produjo en la tercera entrada, cuando Japón desató una ráfaga ofensiva con tres jonrones consecutivos. Con el marcador en contra, Ohtani conectó un vuelacercas de 408 pies ante una curva mal lanzada por Young Pyo Ko, enviando al estadio al delirio.
Contención en medio del éxtasis: el gesto de Ohtani
A pesar del impacto de su batazo, Ohtani mantuvo la compostura. Mientras recorría las bases, hizo señas a su banca para que no celebraran excesivamente, un gesto que reflejó la disciplina del equipo en un partido aún en juego.
El dominio japonés continuó inmediatamente después: Suzuki conectó su segundo jonrón de la noche, y Masataka Yoshida añadió otro cuadrangular al jardín derecho, transformando el marcador en cuestión de minutos.
Respuesta coreana y cierre ajustado
Corea del Sur no se dio por vencida. En la cuarta entrada, Hyeseong Kim, compañero de Ohtani en los Dodgers, respondió con un jonrón de dos carreras que igualó el marcador y mantuvo el partido en equilibrio. El intercambio de golpes definió el duelo hasta la séptima entrada, cuando Japón logró la ventaja definitiva.
Con el empate 5-5, Japón llenó las bases mediante tres boletos, incluida una base por bolas intencional a Ohtani. Suzuki fue obsequiado con otra base que permitió la carrera del frente, y Yoshida amplió la diferencia con un sencillo de dos carreras al jardín central. Entre ambos, Suzuki y Yoshida fueron responsables de siete de las ocho carreras de su equipo.
Cierre con dominio desde el montículo
El bullpen japonés selló el triunfo con contundencia. Cinco lanzadores se combinaron para registrar 15 ponches, controlando cada intento coreano de reacción. En la octava entrada, con las bases llenas, Yuki Matsumoto enfrentó a Kim en una situación crítica y lo retiró con una recta baja, poniendo fin a la amenaza.
Con récord de 2-0 en el Grupo C, Japón se posiciona como uno de los máximos favoritos del torneo. El liderazgo de Ohtani, sumado al poder ofensivo colectivo, reafirma el estatus del equipo como contendiente serio por el título del Clásico Mundial.
