En un emotivo acto público celebrado en Chicago, los expresidentes de Estados Unidos Barack Obama, Joe Biden y Bill Clinton, junto con la exvicepresidenta y candidata demócrata Kamala Harris, rindieron tributo al fallecido activista por los derechos civiles Jesse Jackson, a quien calificaron como una figura transformadora e inspiradora para las generaciones presentes y futuras.
Un legado de lucha y esperanza
Obama, quien fue el primero en tomar la palabra durante el homenaje, destacó que Jackson comprendía profundamente que «el éxito individual no es nada a menos que todo el mundo sea libre». En un discurso cargado de simbolismo, afirmó: «Jesse Jackson nos inspira a tomar el camino difícil y a ser agentes de cambio». Sin mencionar directamente al presidente actual, Donald Trump, Obama instó a los ciudadanos a no rendirse ante los tiempos difíciles: «No bajen la cabeza y esperen que pase la tormenta».
El expresidente también reflexionó sobre la capacidad de transformación diaria: «Cada día te despiertas con cosas que no sabías que eran posibles», una frase que resonó como una crítica velada a la administración actual.
Palabras de reconocimiento de Biden y Clinton
Joe Biden recordó a Jackson como un hombre «tenaz y determinado a salvar el alma de Estados Unidos con pasión y valentía en sus convicciones». Destacó su habilidad para buscar puntos de unión y su fe inquebrantable en «la promesa de América». Por su parte, Bill Clinton señaló que su presencia no era solo como expresidente, sino «más como un amigo», y elogió la capacidad de Jackson de «empujar muy bien hacia el cambio».
Kamala Harris, última candidata demócrata a la presidencia, subrayó la dimensión inclusiva de la lucha de Jackson: «Fue un hombre que luchó por los problemas de justicia y dignidad de los afroamericanos, nativos americanos y de ascendencia asiática, del colectivo LGTBIQ+ y personas con discapacidad».
Trayectoria y enfermedad
Jesse Louis Jackson (1941-2026), dos veces candidato presidencial por el Partido Demócrata, falleció a los 84 años tras una larga batalla contra la parálisis supranuclear progresiva (PSP), una enfermedad neurodegenerativa rara y grave. Había sido hospitalizado en noviembre para recibir tratamiento, aunque desde 2017 ya enfrentaba diagnósticos de salud relacionados con Parkinson.
Fundador en 1971 de la Rainbow PUSH Coalition, organización surgida tras el asesinato de Martin Luther King, Jackson dejó formalmente su liderazgo en 2023. Su legado se asienta en una lucha multirracial, multitemática y progresista por los derechos civiles y el cambio social. El sábado se llevará a cabo el funeral privado del activista, nacido en Carolina del Sur y cuya vida estuvo íntimamente ligada a Chicago, ciudad donde falleció el 17 de febrero.
