El gobierno británico prohibió la entrada al rapero Kanye West, conocido como Ye, al país y canceló su participación en el Wireless Festival de Londres debido a sus declaraciones antisemitas.
Decisión del Ministerio del Interior
Las autoridades británicas denegaron el permiso de viaje del artista estadounidense a través del sistema de Autorización Electrónica de Viaje, argumentando que su presencia no sería favorable para el bien público, según informó la BBC.
Esta medida se tomó en el contexto de las múltiples polémicas generadas por el historial de comentarios racistas y antisemitas del cantante, quien en el pasado se declaró simpatizante de Adolf Hitler e incluso lanzó una canción con referencias al dictador.
Cancelación del festival y reacciones
Tras conocerse el veto oficial, la promotora Festival Republic anunció la cancelación del evento y ofreció el reembolso total a los compradores de boletos.
En un comunicado, los organizadores calificaron todas las formas de antisemitismo como «repugnantes» y reconocieron el impacto negativo de tales posturas en las comunidades afectadas.
La controversia también llevó a que empresas como Pepsi retiraran su patrocinio del festival luego de que se hiciera pública la participación del rapero.
El primer ministro británico, Keir Starmer, criticó públicamente la invitación al artista en un artículo para el diario The Sun, cuestionando la decisión de los organizadores.
Respuesta del artista y gira internacional
Horas antes de que se confirmara la decisión oficial, el propio Kanye West aseguró estar dispuesto a reunirse con miembros de la comunidad judía británica, expresando: «Sé que las palabras no son suficientes, tendré que demostrar el cambio con mis acciones. Si están abiertos, aquí estoy».
El artista, de 48 años, ofreció disculpas en enero pasado y atribuyó su comportamiento a un episodio bipolar.
A pesar del veto en Reino Unido, West mantiene su gira internacional ‘Ye Live Concert Tour’, con fechas programadas hasta agosto en distintas locaciones, incluyendo una posible presentación en España el 30 de julio en el estadio Riyadh Air Metropolitano de Madrid.
Con esta acción, el Reino Unido se suma a otros países y organizaciones que han tomado distancia del artista por sus declaraciones, marcando un nuevo capítulo en la relación entre figuras públicas y discursos de odio.
