La delincuencia y la corrupción aparecen como las mayores inquietudes de la ciudadanía peruana a solo cuatro días de las elecciones presidenciales y legislativas, superando incluso a la inestabilidad política del país, que ha visto a ocho presidentes en los últimos diez años.
Preocupación ciudadana y cifras alarmantes
Las encuestas reflejan un gran temor entre la población, con un estudio del Instituto Nacional de Estadística e Informática de 2025 que indica que el 84% de los consultados en zonas urbanas teme ser víctima de un delito en el próximo año. Las denuncias por extorsión se quintuplicaron en el último lustro, mientras que los homicidios se duplicaron, según cifras oficiales.
«Subes al bus y tienes que sentarte lejos del chofer, no sabes si vas a llegar vivo a tu casa… los delincuentes pasan en moto, disparan, matan al chofer y también puedes morir», contó Raúl Zevallos, un jubilado de 63 años. En 2025, 239 conductores del transporte público fueron asesinados en Perú.
Causas y denuncias de corrupción
Expertos y autoridades policiales atribuyen el aumento de la violencia a la llegada en la última década de grupos criminales extranjeros que introdujeron nuevos métodos, así como al auge de la minería ilegal y el narcotráfico, que han generado zonas con poca presencia estatal.
Harvey Colchado, un coronel de la policía retirado, señaló que la causa de la expansión del crimen «es la corrupción en el poder». Colchado, quien se postula para diputado, enfatizó la necesidad urgente de una reforma policial profunda para depurar a agentes infiltrados y aumentar el presupuesto para las más de 70 unidades de investigación criminal, que actualmente carecen de recursos.
Propuestas de los candidatos
Diversas propuestas de campaña incluyen medidas controvertidas como retirarse del Pacto de San José de Costa Rica para instaurar la pena de muerte para ciertos delitos, construir cárceles inspiradas en el modelo salvadoreño y deportar a migrantes indocumentados. Keiko Fujimori, candidata de Fuerza Popular, defiende leyes recientes que, según críticos, favorecen a los criminales, y promete usar a los militares para controlar fronteras y cárceles.
Rafael López Aliaga, de Renovación Popular, anticipó la construcción de una prisión en la Amazonía. Otros candidatos, como el comediante Carlos Álvarez, proponen traer experiencia internacional en seguridad, mientras que Ricardo Belmont, exalcalde de Lima, habla de reforzar los puestos de auxilio rápido.
Desencanto ciudadano
El descontento y la frustración son palpables entre la población. Candelaria Lifoncio, una vendedora ambulante de 46 años, relató cómo la violencia ha crecido en su entorno. Juan Gómez, un albañil de 53 años, expresó su escepticismo: «Ya no puedes creerle a ninguno, nada va a cambiar».
