Un especialista en salud animal advirtió que las elevadas temperaturas que se registran en Tampico representan una amenaza grave para perros y gatos, al aumentar los casos de golpe de calor, deshidratación y quemaduras en las patas.
Razas con mayor riesgo y señales de alerta
El veterinario David Francisco Garcés Gómez, de la clínica ‘Garvet’, señaló que
«las altas temperaturas representan un riesgo silencioso para los animales de compañía»
. Explicó que las razas con hocico corto, como el Bulldog Francés, el Bulldog Inglés, el Pug, así como el Chow Chow, el Pekinés y el San Bernardo, son las más susceptibles. También requieren atención especial los perros de edad avanzada, con sobrepeso o que padecen enfermedades crónicas.
Entre los síntomas de que una mascota está sufriendo por el calor, el experto mencionó el jadeo excesivo, el tambaleo al caminar, el color azulado en lengua o encías, la desorientación o el colapso físico.
Medidas de protección esenciales
Para evitar estos problemas, Garcés Gómez recomendó asegurar que los animales tengan siempre disponible agua fresca, cambiándola al menos tres veces al día. Sugirió evitar los paseos en las horas de más calor, entre las 10 de la mañana y las 6 de la tarde, prefiriendo los horarios del anochecer, cuando el pavimento ya se ha enfriado y no quema las almohadillas.
Otra recomendación crucial es nunca dejar a una mascota dentro de un automóvil estacionado, incluso con las ventanas abiertas, ya que la temperatura al interior puede volverse mortal en cuestión de minutos. También es fundamental proporcionarles espacios con sombra y buena ventilación, evitando las azoteas o techos de lámina que acumulan calor.
Para los perros de pelaje largo o abundante, un corte adecuado para la temporada puede ayudar a reducir la sensación de calor. Asimismo, se debe evitar el ejercicio intenso en días muy calurosos.
Primeros auxilios y atención veterinaria
En caso de detectar síntomas de golpe de calor, el veterinario indicó que se debe actuar con rapidez. La primera acción es refrescar al animal gradualmente, mojándolo con agua templada o fresca (no helada) en la cabeza, el cuello y las patas. Se puede colocar un ventilador cerca y poner toallas húmedas debajo del cuerpo de la mascota, pero sin cubrirla por completo.
Mientras se traslada a la mascota a una clínica veterinaria de emergencia, se debe continuar mojándola con agua a temperatura ambiente y ofrecerle agua fresca sin forzarla a beber rápido o en grandes cantidades, para prevenir vómitos. En la consulta, el profesional evaluará al animal, monitoreará sus signos vitales y posiblemente realizará análisis de sangre para determinar si hay daño en sus órganos, suministrando el tratamiento necesario para su recuperación.
