La llegada de Joel Huiqui al banquillo de Cruz Azul y su decisión de modificar la posición de Rodolfo Rotondi en el campo han inyectado un nuevo ánimo al equipo durante la fase final del torneo. El estratega decidió alejar al jugador argentino de la banda para ubicarlo en posiciones más ofensivas, como extremo o mediapunta, un ajuste que ya rinde frutos en la cancha.
Impacto inmediato en el rendimiento
Este cambio de rol no solo ha beneficiado a Rotondi, quien marcó un gol clave en el partido de ida de la Liguilla ante Atlas en el Estadio Jalisco, sino que también alteró la estructura del equipo. Huiqui abandonó el esquema de línea de cinco defensores para adoptar una defensa de cuatro, liberando así a otras piezas clave y otorgando una nueva dinámica al conjunto celeste.
«Rotondi de volante creo que es mucho más profundo de lo que lo es como carrilero»
Emanuel Villa y Adrián Esparza coincidieron en su análisis, destacando que el futbolista se desempeña con mayor comodidad y peligro en zonas más avanzadas, sin el desgaste defensivo que requería su anterior función.
Transformación colectiva
La ofensiva del equipo se ha visto reforzada, anotando siete goles en los dos primeros encuentros bajo el mando del nuevo director técnico. Este resurgimiento llega después de un periodo de incertidumbre tras la salida del anterior entrenador, Nicolás Larcamón. El ajuste táctico también ha permitido que otros elementos, como Omar Campos, encuentren un mejor espacio para desplegar su juego desde posiciones naturales.
