El jardinero cubano Andy Pagés conectó tres jonrones para guiar una ofensiva contundente que le dio a los Dodgers de Los Ángeles una victoria por 12-2 sobre los Astros de Houston el miércoles 7 de mayo en el Daikin Park, superando la salida temprana del abridor Tyler Glasnow.
Una ofensiva explosiva
La lluvia de hits comenzó en la tercera entrada, cuando Pagés disparó un cuadrangular de tres carreras al jardín izquierdo contra el abridor de Houston, Lance McCullers Jr., después de que Shohei Ohtani anotara en un lanzamiento descontrolado. El cubano volvió a impactar dos entradas después con un bambinazo de dos carreras y culminó su noche histórica con un vuelacercas solitario en el noveno inning ante el receptor mexicano César Salazar.
Esta actuación convirtió a Pagés en el primer jugador de los Dodgers en conseguir tres jonrones en un mismo partido desde que Max Muncy lo hiciera el pasado 10 de abril contra los Rangers de Texas. Además de su aporte con el bate, el joven de 25 años realizó una atrapada saltando en el jardín central durante el séptimo episodio para robarle un extrabase a Cam Smith.
El bullpen respaldado
La amplia ventaja ofensiva permitió que el bullpen, forzado a trabajar desde temprano tras la salida de Glasnow por dolor lumbar tras solo una entrada, manejara el resto del juego con comodidad. Seis relevistas diferentes -Jack Dreyer, el venezolano Edgardo Henríquez, Kyle Hurt, Blake Treinen, Tanner Scott y Brock Stewart- combinaron sus esfuerzos para permitir solo una carrera en las últimas siete entradas.
El manager Dave Roberts había señalado antes del partido que el éxito del equipo frecuentemente comienza con el ritmo que marca el abridor, pero en esta ocasión fue la alineación la que cargó con la responsabilidad y mantuvo el impulso. La capacidad de la ofensiva para construir una ventaja temprana redujo la presión sobre un cuerpo de relevistas que ha sido muy exigido en los primeros dos meses de la temporada.
Un contraste juvenil
En una alineación que frecuentemente presenta a seis jugadores de 31 años o más, Pagés, con 25 años, se erige como el titular más joven y ofrece un contraste juvenil para un roster cargado de veteranos. Su producción en el corazón del lineup se ha convertido en un aspecto central de la consistencia del equipo en una campaña donde el cuerpo de lanzadores ha enfrentado varios ajustes por lesiones.
La victoria, que concluyó la serie entre ambos equipos, demostró cómo la alineación de los campeones puede respaldar al bullpen cuando este se ve obligado a cubrir largos episodios de manera repentina.
