El Museo Dolores Olmedo, que posee la colección privada más grande de obras de Diego Rivera y Frida Kahlo, ha reabierto al público en la Ciudad de México tras permanecer cerrado alrededor de seis años, coincidiendo con la llegada de turistas nacionales y extranjeros por el Mundial de futbol.
Un legado renovado
El espacio, que fue la residencia de la empresaria y coleccionista mexicana Dolores Olmedo Patiño, principal promotora de la obra de Rivera y Kahlo, ahora exhibe su sala, comedor y dormitorio, con valiosas piezas de arte asiático y fotografías de sus célebres amistades. También se incorporó una nueva sala que aborda su relación con Rivera.
Durante el extenso periodo de clausura, se ejecutaron proyectos para catalogar y proteger las colecciones, la biblioteca y los archivos personales de Olmedo Patiño.
Transformaciones físicas y nuevas muestras
La hacienda del siglo XVI, ubicada en Xochimilco, recibió trabajos de renovación en pisos, herrería y sus reconocidos jardines, hogar de pavorreales y perros xoloitzcuintles. También se modernizaron las áreas de taquilla, tienda, oficinas, talleres y bodegas.
Para su reapertura se inauguró la exposición “Diego Rivera de Europa a Acapulco”, que muestra la evolución del muralista desde sus influencias tempranas en Europa hasta sus últimos cuadros, una serie de atardeceres pintados desde la casa de Olmedo Patiño en Acapulco mientras enfrentaba un cáncer terminal entre 1956 y 1957.
De manera paralela, se presenta “Frida Kahlo en dos tiempos”, una selección de sus obras que incluye retratos de su círculo íntimo y su representación del dolor físico y emocional a lo largo de los años, con piezas emblemáticas como “La columna rota” y “Hospital Henry Ford” de 1932, acerca de un aborto espontáneo que sufrió durante su estancia con Rivera en Estados Unidos.
Actividades en el marco del Mundial y más
El recinto forma parte del programa cultural por la Copa Mundial de la FIFA 2026 y alberga la muestra temporal “El ritual de la pelota”, compuesta por obras de cartonería y fotografías aéreas de zonas arqueológicas de Santiago Arau.
Además, cuenta con una colección singular de arte prehispánico, novohispano y popular, que esta nueva etapa permite admirar en toda su magnitud, así como un nuevo espacio infantil para talleres y actividades educativas.
Proyección continua y próximos proyectos
Inaugurado el 17 de septiembre de 1994, el museo no cesó completamente sus actividades durante el cierre, manteniendo colaboraciones con instituciones como el Museo Drents, la Casa de México en España, el Museo Nacional de San Carlos, Aztlán Parque Urbano, el Museo de Historia Natural, el Museo de Bellas Artes de Houston y la Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo.
Entre sus próximas actividades resalta la presentación del libro “Dolores Olmedo y Diego Rivera. Retratos de Elena Poniatowska”, editado por el museo, que contiene una entrevista a Olmedo Patiño realizada por Poniatowska, de la cual se exhiben fragmentos en los muros del recorrido.
