BBVA recortó su proyección de crecimiento económico para México durante el presente año, reduciéndola del 1.8% al 1.2%. Saidé Salazar, economista principal de BBVA Research, atribuyó este ajuste a un panorama menos favorable tanto para el consumo privado como para la inversión fija bruta.
Limitaciones del impulso deportivo
La especialista señaló que una demanda interna más baja de lo esperado limitará el impacto positivo del Mundial de Futbol. «Pensamos, sí, que el torneo de futbol va a proporcionar un impulso transitorio durante el segundo trimestre del año, que va a ofrecer cierto soporte a la economía. Sin embargo, hacia delante consideramos que la debilidad subyacente de la demanda interna va a persistir», explicó.
Para Salazar, el crecimiento de México avanza a tres ritmos y en tres frentes distintos. El primero corresponde a la demanda doméstica, que ha mostrado una desaceleración desde el inicio del año. El segundo está vinculado a la demanda externa, que ha mantenido cierta resiliencia y ha impulsado las exportaciones mexicanas. El tercer frente se relaciona con las finanzas públicas y el limitado margen de maniobra que tiene el gobierno para afrontar un entorno adverso.
Factores de incertidumbre
Esta «ralentización interna» se basa en un clima de «incertidumbre prolongada», donde el sector privado enfrenta preocupaciones como posibles cambios en las políticas comerciales de Estados Unidos, los altos costos energéticos derivados del conflicto en Oriente Medio y, a nivel local, la incertidumbre institucional y regulatoria generada por la implementación de la reforma judicial.
Confianza en el T-MEC
Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA, sostuvo que el T-MEC se mantendrá y que el mercado confía en que México tendrá un trato preferencial para seguir exportando a Estados Unidos. «El mercado está optimista respecto a lo que va a ocurrir con el T-MEC… Mientras el tratado siga como está ahora, donde México y Canadá son los dos únicos países del mundo que tienen la posibilidad de exportar bienes sin aranceles a Estados Unidos, el mercado percibe que México tendrá un trato preferencial para exportar».
Modernización de bancos centrales
Al ser cuestionado sobre el anuncio de la Reserva Federal (Fed) de transformar la manera en que obtiene los datos económicos para sus decisiones de política monetaria, Serrano reconoció que esto podría obligar a otros bancos centrales del mundo a modernizarse, incluido el Banco de México. «Hoy podríamos tener métodos mucho más efectivos y más rápidos para medir la inflación, porque hoy podemos, con la inteligencia artificial y con los precios que hay en Internet de muchos de los productos, podríamos conocer los cambios en los precios prácticamente en tiempo real. Además, no solamente eso, sino ya no depender de muestreos, sino de tener un conocimiento mucho más amplio de los precios en la economía».
Destacó que ya existe la tecnología para medir mejor los precios, por lo cual, el anuncio de la Fed «va a empezar a poner presión en otros bancos centrales en el mundo. Y creemos que en México también podría explorarse cómo tener medidas de inflación más precisas utilizando la tecnología».
Preocupación por mega OPI
Tras el debut de SpaceX en el mercado y la próxima oferta pública inicial (OPI) de OpenAI, Carlos Serrano admitió que existen dudas sobre si «hay suficiente monto para absorber esas colocaciones tan grandes». «Vimos la de SpaceX y viene OpenAI y Anthropic, ambas van a venir antes de finales de año, ambas se cree que van a estar valuadas en más de 1 billón de dólares, entonces sí hay esa preocupación».
Frente a la posibilidad de que este tipo de colocaciones provoquen que los inversionistas trasladen grandes flujos de dinero de otros activos hacia estas nuevas emisoras, Serrano consideró que no se anticipan grandes afectaciones en el mercado local. «Si empezara a haber alguna salida de emergentes para invertir en estas empresas, no creemos que México sea de los afectados, sino que habría muchos otros emergentes ahí».
De acuerdo con el economista, nuestro país no tendrá afectaciones directas, pues dentro del mundo de mercados emergentes, México se percibe con mejores niveles de riesgo. Aseveró que son perfiles de inversionistas distintos, por lo que es más factible que se pueda observar una recomposición de otras acciones hacia las nuevas.
