Un sacerdote mexicano ofreció recomendaciones concretas para que los católicos traten con dignidad y reconforten a las personas indígenas, señalando que es una obligación cristiana. El padre Jacobo Abarca Pérez, director de la Pastoral Indígena de la Arquidiócesis Primada de México, hizo este llamado durante una entrevista.
Claves prácticas desde el Evangelio
El religioso enfatizó que el trato digno debe comenzar con gestos sencillos inspirados en el Evangelio. Identificó cinco acciones clave: apertura del corazón para abrazar a los hermanos indígenas, capacidad de acercarse y escucharlos como acto de respeto, reconocer lo que ellos aportan a la sociedad, descubrir la belleza de su herencia cultural y acogerlos desde la fe, viendo en ellos la presencia de Jesús.
“Cotidianamente, al trasladarnos, encontramos hermanos indígenas en la vía pública, algunos en situación de pobreza o mendicidad, otros trabajando de manera profesional o estudiando. Pero muchas veces tenemos ese dejo de rechazarlos, de hacerlos invisibles. Y eso está mal”, afirmó el padre Abarca Pérez.
La enseñanza de Jesús como guía
Durante la charla, el sacerdote recalcó que la fe y las enseñanzas de Jesús no pueden quedarse solo en discursos, sino que deben aplicarse, especialmente con quienes han sido marginados por la sociedad. Señaló que el primer paso es terminar con la discriminación.
“Jesús nos enseñó a amar al prójimo y a reconocerlo como hermano. El indígena no es alguien ajeno, no es extranjero: es parte de la Iglesia, es hijo de Dios, como todos nosotros”, puntualizó.
Concluyó su intervención recordando una invitación clara de la Pastoral Indígena: romper con la indiferencia, abrir el corazón y mirar en cada indígena a Cristo mismo, citando el Evangelio: ‘Lo que hicieron con uno de estos hermanos míos más pequeños, conmigo lo hicieron’.
Contexto demográfico en México
De acuerdo con datos del Censo de Población y Vivienda 2020 del INEGI, en México 23,2 millones de personas de tres años y más se reconocen como indígenas, lo que representa el 19,4 % de la población nacional. En la Ciudad de México, alrededor de 825,325 personas se auto-adscriben como indígenas y la capital cuenta con 141 pueblos originarios reconocidos oficialmente.
