El exministro peruano Roberto Sánchez lideró una gran manifestación en Lima el 27 de junio, rechazando lo que calificó como cambios en las reglas de la segunda vuelta electoral y denunciando «autoritarismo fujimorista». La movilización, convocada a través de redes sociales, reunió a cientos de simpatizantes en el centro de la capital para exigir justicia electoral y transparencia del voto.
Marcha sin resguardo policial
Pese a que el Ministerio del Interior no otorgó garantías para el evento, la protesta se desarrolló de manera pacífica y sin incidentes mayores. Sánchez había denunciado el día anterior que la negativa oficial buscaba «amedrentar el derecho a la protesta y coartar la libre expresión ciudadana en un contexto de tensión política». Los asistentes, portando banderas y pancartas, mantuvieron la convocatoria y corearon consignas en defensa del voto popular.
Exigencias de auditoría electoral
Desde la concentración, Sánchez reiteró la exigencia de una revisión exhaustiva de las denuncias sobre irregularidades en el proceso electoral. El político afirmó que existen elementos suficientes para solicitar una auditoría independiente de los resultados, enfatizando que «todo proceso democrático se rija por reglas claras y sin modificaciones de último minuto». Subrayó que la protesta no busca desestabilizar instituciones, sino exigir garantías para la validez de los comicios.
Contexto de polarización política
La movilización refleja la polarización que atraviesa Perú tras las últimas elecciones. Los seguidores de Sánchez, provenientes de distintas regiones y sectores sociales, expresaron su respaldo y reclamaron la intervención de organismos internacionales para monitorear la situación. Diversos sectores civiles y agrupaciones políticas manifestaron respaldo público a la marcha y al derecho a manifestarse sin restricciones.
Compromiso de continuar las protestas
En declaraciones a la prensa independiente, Roberto Sánchez reafirmó que las acciones de protesta continuarán hasta que las autoridades brinden respuestas claras a las demandas ciudadanas. Anunció que solicitará formalmente una reunión con representantes del sistema electoral y organismos de derechos humanos. El dirigente insistió en que la prioridad es «preservar el orden democrático y garantizar que cada voto sea debidamente contabilizado y respetado», haciendo un llamado a la calma y la unidad.
Balance y próximas acciones
Al cierre de la jornada, los organizadores informaron que la movilización culminó sin incidentes y agradecieron la participación. Destacaron el carácter pacífico del evento pese a la ausencia de apoyo policial, lo que evidenciaría el compromiso cívico de los asistentes. El movimiento anticipó que en los próximos días se definirán nuevas acciones para mantener la presión sobre las autoridades y asegurar el respeto a la voluntad popular, manteniendo las demandas de justicia electoral y transparencia en la agenda política.
