El gobierno del presidente estadounidense Donald Trump negoció un acuerdo con Kazajistán para otorgar financiamiento federal y acceso a una de las mayores reservas de tungsteno del mundo a una empresa llamada Kaz Resources. Paralelamente, los hijos mayores de Trump, Donald Trump Jr. y Eric Trump, a través de una firma de la que son copropietarios, así como los hijos del secretario de Comercio Howard Lutnick, a través de la empresa familiar Cantor Fitzgerald, obtuvieron beneficios económicos en transacciones vinculadas al mismo proyecto.
Financiamiento federal y vínculos familiares
El Departamento de Comercio, liderado por Lutnick, aprobó solicitudes preliminares de hasta 1,600 millones de dólares en financiamiento para Kaz Resources. Poco después de las negociaciones en Nueva York en septiembre de 2025, inversores de Dominari Securities, firma con sede en la Torre Trump y propiedad parcial de los hijos de Trump, adquirieron una participación del 20% en una entidad relacionada con el proyecto minero. Cantor Fitzgerald, dirigida por los hijos de Lutnick, ayudó a recaudar 210 millones de dólares en capital para uno de los socios principales del acuerdo.
La firma definitiva del acuerdo se concretó el 6 de noviembre de 2025 en Washington. Según una investigación, este caso forma parte de un patrón donde al menos 14 empresas con vínculos financieros con las familias Trump o Lutnick han recibido o están gestionando apoyo federal por un monto total que supera los 8,900 millones de dólares.
Contexto geopolítico y económico
El tungsteno, conocido como el «metal de la guerra», es crucial para la producción de ojivas de misiles, aviones de combate y chips informáticos. Con China dominando el mercado y restringiendo exportaciones, la administración Trump impulsó una ola de financiamiento federal para proyectos de minerales críticos. Desde su regreso a la presidencia, se han aprobado 60 proyectos respaldados por 18,600 millones de dólares en préstamos y garantías.
Para Kazajistán, el acuerdo representa una oportunidad de posicionarse como un actor clave en el mercado de metales raros. El proyecto, que requerirá una inversión inicial estimada en 650 millones de dólares, podría producir anualmente alrededor de 12,000 toneladas métricas de tungsteno, cantidad similar a las importaciones actuales de Estados Unidos.
Declaraciones y defensas
La representante demócrata Maxine Dexter expresó su preocupación, afirmando que «el Congreso tiene que asegurarse de que el dinero de los contribuyentes se utilice en beneficio del interés público». Por su parte, la Casa Blanca y el Departamento de Comercio rechazaron cualquier insinuación de conflicto de intereses. Kush Desai, vocero de la Casa Blanca, declaró que «el único interés especial que guía la toma de decisiones del gobierno de Trump es el bien del pueblo estadounidense».
Pini Althaus, presidente ejecutivo de Kaz Resources, afirmó que las conversaciones con el gobierno estadounidense comenzaron durante la administración de Joe Biden y negó haberse beneficiado de favores políticos. Dijo no haber conocido personalmente a los hijos de Trump y señaló que supo de su participación posteriormente. «Entiendo que la impresión que da pueda resultar inquietante para algunas personas», comentó.
Detalles de las transacciones
La participación de los hijos de Trump en el acuerdo kazajo se gestó a través de complejas maniobras corporativas. Dominari Securities, que contrató a Donald Trump Jr. y Eric Trump como asesores remunerados tras el regreso de su padre a la presidencia, se asoció con el inversionista británico Paul Mann. A través de una filial de su empresa ASP Isotopes, adquirieron una participación mayoritaria en Skyline Builders, una empresa constructora en quiebra que cotiza en el Nasdaq, para luego utilizarla como vehículo de inversión en el proyecto minero.
Paul Mann insistió en que no existe conflicto de intereses y que el gobierno estadounidense se beneficia del acuerdo. Respecto a la elección de Cantor Fitzgerald para recaudar fondos, afirmó: «¿Debería Cantor excluirse de todos los acuerdos del sector minero? Eso sería injusto para Cantor».
Hasta ahora, los 1,600 millones de dólares de ayuda federal para el proyecto minero no se han desembolsado, ya que están sujetos a aprobaciones adicionales y a un estudio de viabilidad final. Sin embargo, tanto Cantor Fitzgerald como Dominari Securities han cobrado honorarios por su trabajo en la recaudación de capital para las transacciones relacionadas.
