Estados Unidos ha anunciado que no renovará el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), una decisión que afecta un mercado integrado valorado en 1.5 billones de dólares y que ocurre durante el proceso de revisión periódica del acuerdo.
Contexto del acuerdo comercial
El TMEC, que entró en vigor en 2020 sustituyendo al viejo TLCAN, tenía una vigencia inicial de 16 años con revisiones programadas cada seis años. México y Canadá habían manifestado su acuerdo para continuar con el tratado, a diferencia de la postura estadounidense. A pesar de esta decisión, los mecanismos contemplados en el propio acuerdo para estos casos han evitado, por el momento, una volatilidad significativa en los mercados financieros.
Motivos detrás de la decisión
Analistas señalan que la postura de Estados Unidos, impulsada por Donald Trump, podría ser una medida de presión para negociar otros temas geopolíticos. Un argumento central es el déficit comercial que Estados Unidos mantiene con México, el cual supera los 200 mil millones de dólares, lo que significa que México vende a su vecino del norte casi el doble de lo que le compra. Los principales productos de exportación de México hacia Estados Unidos son automóviles y camiones, mientras que las compras mexicanas se concentran en petróleo refinado.
Cambios en los flujos comerciales
La dinámica comercial entre las naciones ha evolucionado. Mientras que antes del TLCAN en 1994, el 70% de las importaciones totales de México provenían de Estados Unidos, hoy esa cifra ha caído a alrededor del 30%. En contraste, las exportaciones mexicanas a Estados Unidos se han mantenido cerca del 80% de su comercio total. Un factor clave ha sido el crecimiento de las empresas asiáticas; ahora México ensambla productos como automóviles con piezas provenientes de China para luego exportarlos a Estados Unidos.
El debate sobre las reglas de origen
Uno de los puntos que Trump busca revisar es la regla de «componentes regionales», que exige que al menos el 80% de las autopartes de un vehículo exportado se produzcan en la región para evitar aranceles. Esta medida, aunque protegería la inversión y el empleo regional, podría reducir la competitividad frente a los productos asiáticos de menor costo.
Próximos pasos y consideraciones
El tratado permanece vigente y las partes deberán iniciar negociaciones a partir del 20 de julio, un proceso que se repetirá anualmente hasta 2036. La complejidad de la relación abarca además otros sectores críticos no abordados en este análisis, como el agrícola, donde México ha visto afectada su soberanía alimentaria, así como temas laborales, migratorios y financieros.
