El mediocampista argentino Enzo Fernández desató la euforia en las redes sociales al celebrar su gol en la semifinal del Mundial contra Inglaterra imitando al famoso personaje Topo Gigio, un gesto que ya había sido utilizado antes por Juan Román Riquelme y Lionel Messi. La reacción no tardó en llegar desde Italia, donde la cuenta oficial del personaje infantil compartió un mensaje de felicitaciones y aliento de cara a la final del próximo domingo.
El partido, disputado el miércoles 15 de julio en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, terminó con una victoria argentina por 2-1, repitiendo el marcador del histórico encuentro de cuartos de final del Mundial de 1986 en el Estadio Azteca. Los goles del equipo dirigido por Lionel Scaloni fueron obra de Enzo Fernández, con un remate de pierna derecha, y Lautaro Martínez, de cabeza; ambos fueron asistidos por Lionel Messi.
La celebración que cruzó el océano
Tras marcar el empate parcial al minuto 40, Fernández se paró erguido, se llevó las manos detrás de las orejas e imitó al Topo Gigio, un gesto que buscaba silenciar las críticas por su rendimiento en el torneo. La imagen dio la vuelta al mundo y llegó hasta la cuenta oficial del personaje infantil, que publicó: «¡Hola, amigos! ¿Vieron también el partido de Inglaterra contra Argentina ayer? Y, por casualidad, ¿la celebración del futbolista Fernández les recordó a alguien? ¡Exacto: a mi amigo Riquelme!».
El mensaje continuó con un tono alegre: «¡Y esas son mis propias orejas grandes! ¡Jejeje! ¡Felicidades a la Argentina por la victoria de ayer y ahora… todas las miradas puestas en la final! ¡Ya me tiemblan los bigotes de emoción!». La publicación incluía una imagen del personaje sosteniendo una tablet con la foto de Fernández en la cancha, anticipando la final del domingo entre Argentina y España.
Un gesto con historia en el fútbol argentino
El Topo Gigio no es ajeno al fútbol argentino. El 8 de abril de 2011, tras marcar un gol en el Superclásico entre Boca y River, Juan Román Riquelme se paró frente al palco presidencial de Mauricio Macri y realizó el mismo gesto, como un desafío a la dirigencia por conflictos contractuales. Aunque el jugador dijo en tono irónico que «el festejo fue para mi hija, que es fanática del Topo Gigio», la prensa lo interpretó como una señal de rebeldía.
Once años después, el 9 de diciembre de 2022, Lionel Messi repitió el gesto en los cuartos de final del Mundial de Qatar, después de marcar un penal, para expresar su descontento con el entonces entrenador de Países Bajos, Louis van Gaal, por sus declaraciones previas al partido.
