Los bosques del centro de México se convierten en un escenario natural iluminado por millones de luciérnagas durante la temporada de lluvias, que abarca de junio a agosto. El destino más cercano desde la Ciudad de México para apreciar este fenómeno es Nanacamilpa, en Tlaxcala, a unas dos horas de distancia. Los visitantes pueden llegar en coche, autobús o mediante tours organizados, sin necesidad de tener vehículo propio.
En Nanacamilpa hay varios santuarios dedicados al avistamiento de luciérnagas, todos con un enfoque de cuidado ambiental. El santuario El Encanto de las Luciérnagas ofrece hospedaje y gastronomía local, mientras que El Nido de las Luciérnagas está pensado para familias. Canto del Bosque agrega actividades como recolección responsable de hongos, y Rancho La Soledad combina luciérnagas con producción de pulque y apiturismo. Otros sitios populares son El Madroño, Laguna Azul y Piedra Canteada.
Opciones de transporte hacia Nanacamilpa
Para quienes viajan en coche, la ruta más rápida desde la CDMX toma poco más de dos horas. Se recomienda tomar la autopista Peñón-Texcoco, cruzar Texcoco o rodearlo según el tráfico, continuar por la carretera Apizaco-Puebla y luego desviarse a la derecha hacia Nanacamilpa. Quienes no tengan auto pueden abordar un camión desde la terminal TAPO, aunque deben considerar que no hay autobuses de regreso por la noche, por lo que es necesario pasar la noche en Tlaxcala y volver al día siguiente.
Otra alternativa práctica son los tours desde la CDMX. La operadora Bosque Mágico ofrece un paquete de un día que sale temprano del Ángel de la Independencia. Incluye un desayuno en el Mercado La Estación, una visita al mirador de la antigua estación de ferrocarril, la Ruta del Pulque con degustación, y al atardecer un recorrido guiado en el santuario para el avistamiento de luciérnagas, antes de regresar al punto de salida.
Más actividades en Nanacamilpa
Más allá de la temporada de luciérnagas, Nanacamilpa ofrece otras experiencias. La Ruta del Pulque permite conocer los magueyales y los métodos ancestrales de producción de esta bebida. La Ruta de la Miel incluye el Museo de la Abeja, con actividades interactivas para ser apicultor por un día. También hay talleres, como la elaboración de chocolate con cacao de Chiapas en Temini Chocolates y la creación de artesanías inspiradas en el maguey, las luciérnagas, los hongos y el pulque en Nanacatl Artesanías.
Durante la temporada de lluvias, el bosque ofrece recorridos para recolectar hongos, destacando la biodiversidad de Tlaxcala. El recorrido Duendes y Leyendas rescata relatos de la tradición oral para conocer el bosque desde una perspectiva cultural. Todas estas actividades se pueden planificar a través del portal de Visit Nanacamilpa.
