Casi la mitad de las personas con empleo remunerado en México no cuenta con un contrato estable, lo que las deja en una situación de vulnerabilidad laboral. Así lo revela un análisis de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza (ACFP), que detalla que, de los 39.3 millones de trabajadores subordinados y remunerados, 18.6 millones —equivalentes al 48% del total— carecen de un documento que formalice su relación de trabajo.
Esta cifra representa un incremento de 135,999 personas respecto al cuarto trimestre de 2025, es decir, un alza anual del 0.73%. La organización advierte que la ausencia de un contrato escrito genera inestabilidad y deja a los trabajadores sin herramientas legales para defender sus derechos ante posibles abusos patronales.
Jóvenes, los más afectados por la informalidad contractual
El informe del Observatorio de Trabajo Digno de ACFP señala que la falta de contrato afecta de manera desproporcionada a los jóvenes. El 60% de los empleados sin contrato estable tienen entre 15 y 29 años, mientras que el 42% son adultos de 30 a 64 años. Del total de personas sin un documento que respalde su empleo, 15.8 millones carecen por completo de un contrato por escrito.
Además, 2.8 millones de trabajadores tienen contratos temporales, una modalidad que, según la organización, se utiliza para puestos permanentes y evita la creación de antigüedad y el pago de indemnizaciones por despido. “Todo ello constituye una violación del derecho al trabajo”, advierte ACFP.
Por género, el 49% de los trabajadores sin contrato son hombres y el 47% son mujeres.
Alta tasa de trabajadores sin representación sindical
Otro indicador de la indefensión laboral es la baja afiliación sindical. De los 39.3 millones de asalariados, 33.2 millones —el 86%— no pertenecen a ningún sindicato. De ese grupo, el 83% son adultos de 30 a 64 años y el 13% son jóvenes de 15 a 29 años.
“La corrupción sindical, el sindicalismo ‘blanco’ o patronal y el bajo nivel de organización y afiliación explican la indefensión y la precariedad laboral”, señala Acción Ciudadana Frente a la Pobreza en su reporte.
La legislación mexicana establece que toda persona que preste un servicio subordinado debe contar con un contrato individual que especifique las condiciones de trabajo, así como la duración de la relación laboral. La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) aclara que la ausencia de este documento es responsabilidad del patrón y genera inseguridad y alta rotación en las empresas. No obstante, la falta del contrato no priva al trabajador de los derechos que deriven de la ley y de los servicios prestados.
